El ‘número dos’ del PSOE y ministro de Fomento, José Blanco, descarta de plano modificar los planes fiscales. / Efe
El afán casi desesperado de los socialistas por vender algún tipo de pacto o consenso que reparta el peso del fracaso económico alejó ayer un poco más de la realidad al número dos del PSOE y ministro de Fomento, José Blanco, cuya interpretación «muy optimista» de las negociaciones con la oposición quedó contradicha a las pocas horas por lo acontecido en el Congreso.
De hecho, lejos de convertirse en el escenario de acercamiento alguno, la Cámara Baja acogió el enésimo desencuentro entre el Ejecutivo y el PP que, por boca de su encargado de Economía, Cristóbal Montoro, dejó nuevamente claro que es imposible un pacto si no se «cambian radicalmente» las actuales políticas, especialmente retirando la subida del IVA, una petición a la que también se sumó CiU.
Los planteamientos de Montoro no hacían sino refrendar a su líder, Mariano Rajoy, quien volvió a insistir en que elevar dos puntos el Impuesto sobre el Valor Añadido a partir de julio es un «disparate». Además, el jefe de la oposición sostuvo que el principal problema de España es que el Ejecutivo de Zapatero ha obviado las reformas que son «prioritarias» y que, por lo tanto, su «obligación» es decirle al inquilino de Moncloa que «eso no sirve» para salir de la crisis.
«El Gobierno es partidario de subir los impuestos, y yo estoy radicalmente en contra, creo que es un gravísimo error », argumentó Rajoy antes de explicar que tal medida perjudicará a las personas con menos recursos, y que, sin embargo, resulta muy dudoso que consiga elevar la recaudación.
Coincidencias parciales
No obstante tan diametrales diferencias con los socialistas, el líder popular admitió que algunas de las medidas que ha presentado la vicepresidenta económica, Elena Salgado, «no están mal», de modo que el PP puede apoyar «muchas de ellas». «Pero -matizó- el problema no es lo que el Gobierno ha planteado, sino lo que no ha planteado». El presidente del PP detalló que el Ejecutivo no ha abordado en las negociaciones con los partidos «cuatro prioridades»: la reducción del gasto público, la mencionada subida fiscal, la reforma del mercado laboral y la fluidez del crédito.
Frente a tal rapapolvo, la actitud de José Blanco consistió en proclamar que «hay muchas coincidencias» sobre «muchos temas» con los partidos de la oposición.
El titular de Fomento se mostró «realmente muy optimista» sobre los resultados de la primera ronda de la negociación para sellar un pacto de Estado puesto que, existe ya un «amplio margen para el acuerdo».
«Me da igual que sea global o que sea sobre propuestas concretas para dinamizar la economía», subrayó el también número dos del PSOE antes de negarse a abordar siquiera la posible marcha atrás en la subida del IVA, puesto que «este asunto ya se discutió durante debate de los Presupuestos Generales del Estado, por lo que «no hay ámbito para el acuerdo».