Unos 150 afiliados de UPyD renunciaron ayer a la militancia en el partido que lidera Rosa Díez para no convertirse en «cómplices de un fraude y engaño a la sociedad», según informó Rodolfo Láiz, portavoz de este grupo..
En una reunión celebrada en Madrid, los ex militantes acordaron formar una gestora para «sondear y valorar» la posibilidad de agruparse en un nuevo partido político que recupere el espíritu con el que fue fundado UPyD, y para continuar haciendo pública la «acción indebida» de sus dirigentes actuales.
Este colectivo, del que forman parte otros representantes, entre ellos Juan Espino y Ramón Ibarrola, lideró la corriente crítica que salió derrotada del congreso celebrado hace tres semanas, en el que Díez recibió el respaldo de más del 70 por ciento de los votos.
Sin embargo, los críticos afirman en un comunicado que la ex socialista solo recibió el 29 por ciento de los apoyos, debido a la elevada abstención registrada.
«Antes tachábamos de ilegítimo el Estatuto catalán porque solo lo había votado el 34 por ciento de los ciudadanos, y ahora tiramos salvas porque Díez ha sido elegida con tan solo el 29 por ciento del voto», aseguraron.
Entre las razones de su abandono, alegaron un modelo de gestión «de corte totalitario totalmente opuesto a los estatutos fundacionales».