Los oyentes de la COPE están de luto. Radiofónico, claro. Los periodistas más agresivos del medio, Federico Jiménez Losantos y César Vidal, han llegado a un acuerdo con los dirigentes de la emisora para no renovar sus contratos en septiembre, según indicaron las partes ayer.
Antes de Semana Santa esta cadena ofreció al primero hacerse cargo de un programa de dos horas, de 22,00 a 00,00 horas, en lugar de seguir al frente del espacio matutino La mañana, que era la joya de la corona, pues lo seguían 1.400.000 personas. A César Vidal se le propuso dirigir y presentar La linterna, de 20,00 a 22,00 horas. Los dos periodistas, así como los miembros de sus equipos, seguirán al frente de sus programas hasta el 31 de agosto.
El 14 de abril Jiménez Losantos aseguró en antena que sus abogados iban a estudiar su relación legal con la emisora, después de que ésta le ofreciera al locutor abandonar el programa. En ese momento afirmó que tras la invitación de la COPE, desconocía su situación dentro de la radio.
«Si alguien creía que nos íbamos a ir humillados y enfadados es que no nos conocen. César y yo vamos a cumplir nuestro contrato, salvo que la empresa nos despida. Pero lo único claro ahora es que no han tenido caridad, con lo bien vista que está esa virtud, de explicarnos nada», señaló el presentador.
Recientemente, el polémico comunicador apuntó a las presiones del arzobispo de Toledo y cardenal primado, Antonio Cañizares, y al PP «de Rajoy y Gallardón» como causantes del relevo en la COPE, donde lleva desde 1993. Desde que perdió las elecciones generales, el presidente del PP había sido el blanco de sus iras, y quizás por eso la audiencia bajó un poco más.