El secretario general de UGT, Cándido Méndez, reprobó ayer el silencio del vicepresidente segundo, Pedro Solbes, ante las declaraciones que hizo el viernes el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, que auguró para España una recesión más dura de lo previsto por el Gobierno de Zapatero. Unas palabras que pronunció el mismo día que fue reelegido en su cargo con el 93,2% de los votos, lo que supone un apoyo de casi el 20% más que en los anteriores comicios cuando logró un 75,9%.
Los delegados asistentes al 40 Congreso Confederal de UGT eligieron la nueva Comisión Ejecutiva de la organización que encabeza Méndez y que está compuesta por 13 miembros, de los cuales seis son nuevos. De los 766 votos emitidos para elegir a la Directiva, 714 fueron a favor, 31 nulos, 21 en blanco y ninguno en contra.
Durante el discurso de clausura del acto, el recién nombrado mandatario aseguró que Solbes «asiente, lo asume, pero no dice nada» y que se podría deducir ante su silencio «que hasta aquí llegó la riada, y eso no es».
El ministro de Economía, indicó Méndez, debe entender que hay que trabajar para contrarrestar la situación económica y «tirar» de lo que tenemos, en referencia a la deuda pública y una banca solvente que inyecte liquidez a las familias y a las empresas.
Por ello, el líder de UGT, instó al Gobierno a tomar decisiones para desbloquear la falta de financiación o de crédito.
Méndez lanzó un mensaje a la CEOE, que es el «interlocutor natural» de las organizaciones sindicales, y afirmó que patronal y sindicatos «debemos entendernos», para lo cual hay que «bajar del nido del águila del programa máximo y descender al valle del entendimiento».
Además, añadió que entiende que la patronal no quiera tomar medidas que perjudiquen a los empresarios, pero los sindicatos «no pueden tolerar» que los trabajadores paguen la crisis «por los cuatro costados», en referencia al salario, el ahorro, el consumo y el empleo.
Méndez también consideró necesario «tirar» del sector de la construcción para vivienda social, para las infraestructuras y para la rehabilitación, a fin de contribuir a la lucha del cambio climático y en favor del medio ambiente.
El líder de UGT pidió un acuerdo nacional entre promotores, constructores, agentes sociales y presidentes de las distintas administraciones para impulsar este gremio y acabar con la sangría en la destrucción de puestos de trabajo a corto plazo.
Igualmente, se refirió a otras actividades donde es posible generar empleo, como el turismo, la sanidad, la educación, la dependencia o las escuelas infantiles.
Méndez abogó por la flexibilización o modificación «de lo que haya que cambiar» para que los trabajadores que pierdan la protección por desempleo. Instó a mantener el diálogo social para conseguir un nuevo modelo de crecimiento basado en la ética del trabajo y el desarrollo sostenible.
Dirigiéndose al presidente del PP, Mariano Rajoy, que se encontraba entre los asistentes, el secretario general de UGT indicó que «es importante» que se deslinden la oposición política de las instituciones y que «no es bueno» que cada gobierno «haga la guerra por su cuenta». Méndez recalcó que estaba hablando «de administraciones, no de partidos» y reiteró su propuesta ante el Senado el pasado 9 de febrero, de celebrar una conferencia entre los diferentes presidentes autonómicos para definir las líneas de actuación para paliar la crisis.