Fernández-Díaz se reunió ayer con la consejera vasca de Interior. / E.Press
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, manifestó ayer su rechazo a un repliegue de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado del País Vasco, tal y como le exigió la consejera vasca de Interior, Estefanía Beltrán de Heredia, en la primera reunión mantenida entre ambos en la sede del Ministerio. «No nos lo estamos planteando», aseveró el popular, que añadió que el Ejecutivo de Íñigo Urkullu «ya sabe nuestra posición».
Por su parte, la consejera argumentó que Euskadi está viviendo una «nueva situación» tras el cese definitivo de los atentados de ETA «y las Fuerzas de Seguridad tienen la necesidad de adecuarse a esa nueva situación».
En referencia a la banda terrorista, Fernández Díaz explicó que términos como «proceso de paz» no están «en la dialéctica» del Gobierno, al tiempo que garantizó que las fuerzas policiales continuarán con las detenciones de miembros de la organización criminal «estén donde estén».
El ministro, al ser cuestionado por la supuesta salida de la cúpula directiva de ETA de Noruega, tras recibir cobijo en ese país desde 2011, insistió en que, de ser cierta esa información, demostraría que el Gobierno no ha aceptado ninguna negociación con los terroristas, «como ya dijimos en su momento».
Además, ambos dirigentes coincidieron en pedir a la banda su disolución definitiva y en la necesidad de mantener la discreción en relación a lo que el ministro ha denominado la «gestión del final de ETA».