Un modelo de Moisés Nieto.
Los diseñadores emergentes del EGO, la plataforma de jóvenes talentos de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, mostraron ayer propuestas arriesgadas en la última jornada de la cita madrileña con la moda.
Abrió la mañana Moisés Nieto, que transportó a los allí presentes a un ambiente propio de los lugares sagrados. La religión fue el punto de partida de su colección Virginia.
Shen Lin combinó, en 31 de febrero, una estética demodé con una línea sobria de cortes inacabados. Mientras, el Colmillo de Morsa creó una atmósfera silvestre y cosmopolita a la vez.
Por su parte, David del Río revivió la década de los años 20, en que los trajes y el plisado eran los protagonistas.
Carácter angelical y gasas de cortes sencillos. Así se mostraron los diseños de la colección Eros de Stenerös, al tiempo que Mercedes Castro se centró en el punto en su debut en la cita madrileña.
Por la tarde, llegó el turno de Ixone Elzo, que se ciñó al puro estilo de caza, propio de Inglaterra para mostrar una colección clásica.
Leandro Cano siguió con una propuesta transgresora que se basa en el tricot, el cuero y el estampado simétrico.
La firma Le mostró su atracción la naturaleza, como los volcanes, las nubes o las auroras boreales, de los que surgió su colección GEO.
Cerró la jornada River William con diseños en los que la técnica del devorado, con la que se aplica sobre el tejido una pasta que lo quema, se mezcló con colores ácidos.