El profesor Jesús Neira, en una imagen de archivo. / EFE
Convertirse en un héroe puede costar la propia vida. Pasar a villano puede arrebatar otras. Esto se puede aplicar al profesor universitario Jesús Neira, actual presidente del Consejo Asesor del Observatorio Regional contra la Violencia de Género de la Comunidad de Madrid, que será juzgado el lunes por un delito contra la seguridad vial por conducir ebrio.
Según confirmaron fuentes judiciales, Neira será sometido a un juicio rápido en un Juzgado de Instrucción de Plaza de Castilla.
El docente fue detenido el pasado miércoles por la Guardia Civil tras ser acusado de un delito contra la seguridad vial por ir al volante borracho después de ser sorprendido conduciendo cuando triplicaba la tasa permitida.
Según confirmó la Benemérita, el suceso ocurrió sobre las 22,00 horas, cuando un policía de paisano vio que un coche iba dando bandazos y llegó a rozar a un camión. El agente avisó a la Guardia Civil, que comprobó que el hombre tenía 0,87 miligramos por aire aspirado, lo que supone más del triple de lo permitido (0,25), por lo que le detuvo por un delito contra la seguridad vial.
En su defensa, Neira señaló que solo había bebido media copa de vino y un licor de café que potenciaron los efectos de un medicamento que estaba tomando para evitar ataques epilépticos. «No puedo tomar una copa porque tomo un fármaco desde el año pasado, cuando me intervinieron con una craneoplastia y, al tapar el cráneo, cambia la presión dentro del cerebro y tengo que tomar un medicamento que evita convulsiones o un ataque epiléptico. Es incompatible con el alcohol», comentó.
Tras señalar que se despidió «estupendamente» de los amigos con los que cenó, cogió el coche. Sin embargo, indicó que, posteriormente, se empezó a encontrar mal y condujo de manera extraña hasta que le detuvieron: «Menos mal que se fijó un policía que no tenía una conducción normal. Menos mal, porque si no hubiera habido una desgracia», apostilló Neira, quien dijo que se sentía «completamente fatal» al volante y no tenía «buena visión».
«Afortunadamente, me hicieron la prueba del alcohol y me dieron una gran alegría al decirme lo que tenía de esta sustancia, porque por lo menos esto tenía una explicación», añadió.
Este suceso ocurre dos años y un mes después de que el profesor fuese salvajemente agredido en Majadahonda por Antonio Puerta, al que recriminó por golpear a su novia, lo que le provocó unas lesiones por las que estuvo ingresado 256 días, y por las que se temió por su vida.
En noviembre de 2009 tomó posesión como presidente del Observatorio Regional Contra la Violencia de Género de la Comunidad de Madrid, un cargo que le ofreció la presidenta regional, Esperanza Aguirre, por su defensa de las mujeres maltratadas.
Las reacciones no se hicieron esperar. El consejero de Presidencia, Justicia e Interior, Francisco Granados, comentó que el arresto es un hecho grave que «debería tener consecuencias» y confió en que el profesor medite sobre lo ocurrido y «sobre las decisiones que tiene que tomar en el futuro». Por su parte, la delegada del Gobierno, Amparo Valcarce, pidió a Aguirre que «reflexione y tome medidas».