Los seis ex presos políticos cubanos cuya liberación anunció el pasado 24 de agosto el Arzobispado de La Habana comenzarán a llegar a España a partir de hoy y hasta la próxima semana acompañados de algunos de sus familiares, según informó ayer el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.
Los primeros aterrizarán entre hoy y mañana, mientras que el resto lo hará la próxima semana, «según la disponibilidad de los billetes», precisó el departamento que dirige Miguel Ángel Moratinos.
Con la llegada de estos seis ex prisioneros, liberados en el marco del proceso abierto entre el Gobierno de Raúl Castro y la Iglesia Católica de Cuba, con el acompañamiento del Ejecutivo español, serán 32 los disidentes encarcelados durante la Primavera Negra de marzo de 2003 que han accedido venir a España.
Este nuevo grupo lo componen Víctor Arroyo Carmona, miembro de la directiva del Movimiento Todos Unidos, condenado a 26 años de cárcel; Leonel Grave de Peralta Almenares, bibliotecario independiente, sentenciado a 20 años; Próspero Gainza Agüero, delegado del Movimiento de Resistencia Cívica Pedro Luis Boitell, con una pena de 25 años; y Claro Sánchez Altarriba, periodista independiente, condenado también a 20 años.
Por otro lado, el portavoz del grupo territorial del PPCV en el Senado, Pedro Agramunt, acusó ayer a la secretaria de Organización del PSOE, Leyre Pajín, de «estar de farra por Cuba haciéndole la ola al tirano Fidel Castro», a la vez que criticó la «negativa» de la socialista «a recibir a los disidentes» de la isla.
En esta misma línea, el director del PP en el Exterior, Alfredo Prada, consideró que lo único que consigue la visita que están realizando esta semana a La Habana Pajín y la responsable de Política Internacional del PSOE, Elena Valenciano, es dar «legitimidad» a una dictadura y, por ello, cree que lo mejor que podrían haber hecho es no haber ido.