Según el alcalde de Boiro, la acción de los pirómanos buscaba encerrar por medio de varios focos a los equipos de lucha antincendios. / EFE
El primer edil del municipio coruñés de Boiro, Xosé Deira, aseguró ayer que el incendio forestal declarado en las inmediaciones del pueblo en la noche del sábado al domingo, y que ya está controlado, «fue provocado -al menos en un foco- con la intención de poner en peligro a las personas que lo estaban sofocando».
El alcalde justificó la rápida expansión del fuego con «la falta de cuidado» del monte y a las causas meteorológicas, ya que «con el viento y la sequía cualquier cosa es dinamita». Asimismo, afirmó que se han encontrado pruebas que confirman que el fuego fue provocado y denunció: «Entre la 1.00 y las 2.00 vimos como aparecía un foco por la espalda -de los medios de extinción- con la intención de atrapar a quienes estaba luchando contra las llamas, fue claramente provocado, ya que se registraron varios focos».
El regidor municipal comentó que también de madrugada alguna vivienda estuvo «en peligro» por el fuego, pero en ningún momento fue necesario desalojar vecinos, según puntualizó, aunque las llamas estuvieron a menos de 100 metros de las casas.
No obstante, Xosé Deira recalcó que el fuego, que ha quemado unas 450 hectáreas, según una estimación inicial, quedó «bastante controlado» ayer por la tarde.
A escala nacional, los incendios forestales han arrasado un total de 20.582 hectáreas en 2010 y, de ellas, un 38,6 por ciento se han quemado entre junio y agosto, según datos del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino hasta el pasado 8 de agosto.
Incluso así, 2010 es el año con menos superficie afectada de la década, un 78,08 por ciento menos que el mismo período del año pasado, cuando se calcinaron casi 94.000 hectáreas, y un 74 por ciento inferior a la media de la última década (80.349).
En definitiva, los incendios han impactado en un 0,074 por ciento de la superficie forestal nacional. Por otro lado, el número total de siniestros ha descendido desde los 10.703 en 2009 a los 6.836 en 2010.
Muy diferente es la situación en Portugal, ya que en lo que va de año la Autoridad Nacional de Protección Civil portuguesa ha registrado 14.601 incendios, una cifra similar a la suma de los fuegos declarados en los tres últimos años.
«Hay un pico a partir del día 23 de julio, y a partir de ese día los conatos no han parado de crecer. Estamos en un promedio de cerca de 400 nuevos incendios forestales por día.», explicó el comandante luso Gil Martins.
Ayer disminuyeron las llamas en la región de Peneda-Gerês, tras cinco jornadas de actividad, y se dio por extinguido el incendio de la isla de Madeira, que ha destruido el 95% del Parque Ecológico de Funchal, con más de 1.000 hectáreas calcinadas.
Protección Civil mantiene la alerta en toda Portugal y en España la reduce al noroeste, Castilla y León, Canarias y Extremadura.