agencias / madrid- s.seb
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, volvió a defender ayer la negociación con ETA emprendida en la pasada legislatura y sostuvo que la política penitenciaria del Ejecutivo con el acercamiento de presos etarras a cárceles del País Vasco tiene el objetivo de acabar con la banda.
Por su parte, el principal líder de la oposición, Mariano Rajoy, exigió al Gobierno que explique en «convocatoria pública» a los españoles la política penitenciaria que está aplicando a los reos etarras y exigió «transparencia» al líder socialista, «si quiere encontrar apoyos a su política antiterrorista».
En rueda de prensa en el Palacio de La Moncloa, Zapatero destacó los «buenos datos» en materia antiterrorista cosechados durante los últimos años e insistió en que la tregua con la organización asesina fue «sin duda alguna» un instrumento que «aceleró las condiciones para ganar esa batalla y ver el final de la violencia». A su juicio, el proceso de negociación con ETA sirvió para debilitar a la propia banda, pero también para debilitar los apoyos a la violencia y ampliar «las voces, voluntades y apuestas políticas por la erradicación de la violencia».
Por su parte, el parlamentario vasco de Unión, Progreso y Democracia, Gorka Maneiro, solicitó al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que «evite engañar o confundir» a la opinión pública con la política penitenciaria para «beneficiar» a su partido o al Gobierno.
El político vasco exigió «transparencia y claridad» al dirigente socialista, ya que, según destacó, la política penitenciaria «tiene que estar para conseguir la derrota de los violentos».
Sobre los movimientos de la izquierda abertzale para avanzar hacia vías exclusivamente políticas, Maneiro se mostró escéptico, ya que, como explicó, «en las últimas tres décadas siempre han existido y ninguno ha llegado a ningún lado, solo han servido para seguir justificando la violencia de ETA».