El ‘president’ Montilla acudió ayer a la inauguración de tres nuevas estaciones de Metro en la Ciudad Condal. / toni garriga (efe)
CiU ampliaría su distancia respecto al PSC y ganaría cómodamente las elecciones catalanas, según señaló ayer el Barómetro de verano del Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat, que constata que la distancia entre ambos partidos es de 11,1 puntos, cuando en abril era de 7,5. El presidente de CiU y candidato a las autonómicas, Artur Mas, y el líder de UDC, Josep Antoni Duran, son los únicos políticos catalanes que aprueban. El sondeo también pone de manifiesto que, por vez primera, la ministra de Defensa, Carme Chacón, suspende, un varapalo sin duda debido a su ausencia en la manifestación en contra de la sentencia del Estatut.
El 25,3% de los 2.000 encuestados votaría a la formación nacionalista, tres décimas más que en abril, mientras que Montilla continuaría con su sangría, pasando del 17,5% al 14,2%. La intención de voto directa de ERC es del 6% (0,6 puntos menos); la de ICV-EUiA, del 5,6% (0,6 puntos más); la del PP, del 3,8% (0,5 puntos menos); la de C’s del 1% (0,1 puntos menos) y la de Reagrupament del 0,6% (medio punto menos).
Los indecisos crecen cinco puntos y ya son el 22,2% del electorado, votarían en blanco el 6,8% de los encuestados y se abstendrían el 7%. En consecuencia, el voto en blanco, si fuera un partido, sería el tercero de la región, superando a ERC, y como obtiene porcentajes similares en los últimos barómetros, se trata de un hueco electoral que se ha consolidado.
El director del CEO, Gabriel Colomé, atribuyó la caída del PSC al retroceso de expectativas electorales que sufren también en las generales, que, por vez primera, «contamina» a las autonómicas. Hay «malestar» entre sus votantes.
El Barómetro del CEO se confeccionó tras hacerse público el auto del Constitucional (TC) que recortaba el Estatut, entre el 28 de junio y el 8 de julio. Tiene una muestra de 2.000 personas y su margen de error es de 2,73 puntos.
El sondeo confirma la tendencia a la baja -toda una caída libre- de ERC que viene produciéndose desde hace un año. Así, si en las elecciones generales captaron al 7,82% del censo, ahora su intención de voto es del 6%, 2,4 puntos menos que hace un año.
Por contra, ICV-EUiA se mantendría estable, e incluso mejora en tres décimas el resultado que cosechó en las autonómicas de noviembre de 2006. El PP y C’ s experimentan retrocesos -curioso lo de la formación liderada por Sánchez Camacho, que está siendo especialmente respaldada por Rajoy-, los mismos que Reagrupament, que pierde medio punto. El estudio aún no contemplaba Democràcia Catalana, formación que auspicia el ex presidente del Barça, Joan Laporta.
La llave del poder puede que la tenga, como subrayó recientemente la periodista Pilar Cernuda, este singular personaje pues, de acuerdo con los sistemas de voto, especialmente de Barcelona, podría alcanzar cinco diputados o irse de vacío.
Por su parte, Colomé indicó que se pone de manifiesto que si las generales fuesen hoy, el PSC no ganaría, sino que habría un empate técnico entre socialistas y CiU. De esta forma, el PSC perderían por vez primera unas elecciones generales en Cataluña, puesto que las han ganado todas de forma ininterrumpida desde la Transición.