A esa hora, los ciudadanos se enfrentaban con paciencia a importantes retenciones de tráfico en el cinturón periférico, en la M-30 y M-40, vías de circunvalación de Madrid, y las autovías de entrada a la capital desde municipios cercanos.
En la ciudad los autobuses circulaban saturados, mientras otros viajeros optaban por caminar hacia su lugar de trabajo o buscar un taxi, cuando comprobaban el cierre del transporte suburbano en la segunda jornada de huelga.
Metro ha asegurado que sus estaciones están abiertas para informar a los viajeros de la situación creada por la huelga, y que el servicio de trenes no se puede prestar por el incumplimiento de los servicios mínimos y porque los piquetes no han permitido la salida de los trenes.
En las estaciones, además de parte de lo empleados, hay vigilantes de seguridad y personal de limpieza.
El consejero de Transportes, José Ignacio Echeverría, ha ordenado esta madrugada que se abra expediente a todos los trabajadores de Metro que incumplan los servicios mínimos establecidos por la Comunidad para la huelga convocada contra la rebaja salarial establecida por la Administración regional.
El consejero, en una entrevista en Telemadrid recogida por Efe, ha advertido de que mientras los servicios mínimos no se respeten "no va a haber negociación" porque "nadie se va a sentar con unos señores que están incumpliendo la ley. Después ya veremos".
Echeverría ha subrayado que "los servicios mínimos sí son legales", en contra de lo que piensan los sindicatos, y ha calificado la huelga de hoy como "salvaje, totalmente insolidaria y política"
Ha opinado que los empleados de Metro "son unos trabajadores privilegiados de la Comunidad de Madrid" y ha criticado que no quieran asumir los "sacrificios" que el Gobierno de la Comunidad ha aplicados a "todos", sin establecer "funcionarios de primera y de segunda", como ha comentado que han hecho otras administraciones
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