Una enfermera prepara la dosis de una vacuna. / Efe
La Agencia Española de Medicamentos (Aemps) recomendó ayer que no se inyecte a los niños con la vacuna oral frente a la gastroenteritis por rotavirus Rotateq, de la compañía Sanofi-Pasteur-MSD, en la que se han encontrado trazas de virus porcino.
Aunque no hay ningún dato que sugiera que la presencia de estas partículas suponga un «riesgo para la salud», las agencias europeas de medicamentos están evaluando su presencia anómala en esta inoculación. La agencia aconseja, como medida de precaución y en tanto no se concluya la investigación, no iniciar la inmunización frente a la gastroenteritis por rotavirus con este producto.
Además, ha decidido no autorizar la liberación de nuevos lotes de Rotateq con este defecto de calidad al mercado español, lo que podría conducir a un desabastecimiento del producto en el canal de distribución farmacéutico.
La presencia anómala de este ADN fue descubierta tras haberse detectado fragmentos similares en la otra vacuna -Rotarix, de GlaxoSmithKline-. Puesto que la inmunización para el rotavirus no forma parte del calendario vacunal en España, la Aemps considera que no hay motivos para utilizar este tratamiento mientras no se aclaren los aspectos en discusión.
Fuentes de la empresa farmacéutica precisaron que se trata de una suspensión cautelar para la liberalización de nuevas vacunas y que las dosis que ya están distribuidas en las farmacias continúan a la venta porque no existe riesgo alguno para la salud. «Es una investigación de la calidad, no de la seguridad, y , por tanto, no hay peligro de salubridad».