Los Sabandeños, durante el último concierto que han ofrecido en Segovia, en San Juan de los Caballeros, en 2008, dentro de Folk Segovia. / Beatriz Velasco
El grupo canario Los Sabandeños, con una trayectoria de más de 40 años en el mundo de la música popular, ha sido el ganador del Premio Europeo de Folklore Agapito Marazuela, convocado por la asociación cultural Ronda Segoviana y que se falló en la mañana de ayer en Segovia, en su décimo quinta edición.
El presidente del jurado, Joaquín González Herrero, jefe de la Unidad de Magistrados de la Oficina Europea de Lucha Antifraude y discípulo de Agapito Marazuela, destacó que para la concesión del premio se ha valorado, fundamentalmente, la “incansable labor de recuperación y difusión que Los Sabandeños han realizado desde que el grupo nació en La Laguna, a mediados de los años sesenta”.
Además, de acuerdo con el presidente del jurado, el grupo “ha abierto un camino seguido por muchas otras formaciones, conciliando el pasado y el futuro de la música a través de una fórmula sencilla, que combina las voces masculinas con los instrumentos de cuerda y percusión”.
Joaquín González Herrero se refirió también a la estrecha relación de Los Sabandeños con Segovia, una ciudad en la que son muy queridos y han actuado en numerosas ocasiones, y aludió además a su extraordinaria popularidad, que les ha llevado a vender a lo largo de su carrera más de dos millones de discos; “no siempre es frecuente en un grupo folklórico, pero nos demuestra que la música popular tiene un valor de futuro enorme”, mantuvo.
Joaquín González apuntó también que tiene la “íntima convicción” de que Agapito Marazuela “aprobaría y aplaudiría la concesión de este premio, ya que entre Elfidio Alonso [director de Los Sabandeños] y él había una relación de mutua admiración y de este modo los nombres de Marazuela y Los Sabandeños quedan ligados para siempre”.
Los Sabandeños iniciaron su actividad en el año 1966, como un grupo de amigos en el entorno universitario de La Laguna, y desde entonces han publicado más de 70 grabaciones, un valioso archivo sonoro que recoge, además del legado tradicional, adaptaciones y creaciones propias.
La entrega del premio, sin dotación económica, ya que el galardonado recibe una escultura que reproduce el busto de Marazuela, obra del segoviano José María García Moro, está prevista para el 17 de abril, en la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, y ya ha confirmado su asistencia el director del grupo Elfidio Alonso.
El jurado, bajo la presidencia de Joaquín González, estuvo integrado por el catedrático de Antropología Honorio Velasco; el folklorista Ismael Peña; la cantante María Salgado; la antropóloga Teresa Tardío; el periodista Carlos Blanco; el catedrático de Filosofía del Derecho Manuel Núñez Encabo; y Fernando San Romualdo, representante de la asociación La Esteva.
ALEGRIA Y SORPRESA
El director de Los Sabandeños, Elfidio Alonso, manifestó ayer a esta Redacción, horas después de conocer la noticia de la concesión del Premio Agapito Marazuela, su “alegría, pero también sorpresa, porque no teníamos conocimiento de que nos hubiesen presentado”. Alonso señaló que son conocedores “del listado de personas y grupos que tienen el premio, y además somos admiradores de la figura de Agapito Marazuela, de manera que el galardón es un honor”. El director de Los Sabandeños adelantó que él mismo y una representación amplia del grupo estarán en Segovia el 17 de abril para recibir el premio. Alonso destacó la buena relación que Los Sabandeños mantienen con Segovia. “Desde la primera vez que invitamos a El Mester a nuestro festival, hace ya 43 años, nuestra relación con Segovia siempre ha sido de lo más cordial; hemos estado dos veces en Folk Segovia y siempre nos ha llamado la atención que en El Figón de los Comuneros tengan nuestra foto, junto a las del Mester, Hadit o la Ronda Segoviana, como si fuéramos de la casa”. El director de Los Sabandeños agradeció al jurado “el juicio tan positivo que han realizado de estos 44 años de trabajo”, apuntando que el grupo “siempre ha hecho lo posible para que la música popular no muera y sea sustrato para las nuevas generaciones”.