Un momento del concierto, en la iglesia de San Juan de los Caballeros, ayer por la tarde. / JUAN MARTÍN
Golden Apple Quartet, con su característica mezcla de música y humor, estarán esta tarde en el Teatro Juan Bravo, en una única sesión que comenzará a las ocho y media, con entradas al precio único de 18 euros, 15 para los miembros del Club de Amigos del Juan Bravo.
El Golden Apple Quartet se forma en octubre del 86 a raíz de un desgraciado accidente en la vida de un amigo común: se casó. Durante la ceremonia, sus cuatro voces sonaron radiantes bajo la pálida luz de las velas, y desde entonces se juraron amor eterno. Los novios también.
La nota predominante en sus repertorios era la música gospell (negro espiritual) , con la que comenzaron su andadura musical; siendo ampliado posteriormente con números de todos los estilos y para todos los públicos.
En sus actuaciones, llenas de luz y sonido, el humor campea a sus anchas, como único remedio para que el público olvide que están cantando. Cuentan con un gran éxito de público siendo ellos los primeros sorprendidos.
Golden Apple Quartet está integrado por Loyola Garmendia, Edu Errondosoro, Manuel Romano y Enrique Otxoa.
Loyola Garmendia, barítono, nace en San Sebastián en el seno de una familia de gran tradición musical; como instrumentista formó parte de diversas formaciones de rock y jazz y como cantante fue miembro de la Coral de San Ignacio y de la Coral de Cámara de San Sebastián. Eduardo Errondosoro, tenor, nace el 8 de Noviembre de 1959 en San Sebastián; cursa libremente estudios musicales con diversos profesores, interesándose en principio por la flauta, se dedica posteriormente al bajo electrónico pasando por distintas formaciones musicales.
Manuel Romano nace en Alfaro (La Rioja) en 1954; formó parte del grupo de música antigua Albada en el que además de cubrir la parte vocal, tocaba flautas dulces. Finalmente Enrique Otxoa, barítono, llegó a Golden Apple Quartet desde el mundo del teatro.
Voces blancas en Segovia
La iglesia de San Juan de los Caballeros fue escenario en la tarde de ayer de una actuación del coro de niños ‘Ciudad de León’, un concierto organizado por la Fundación don Juan de Borbón, incluido dentro del ciclo Música en los barrios, que estaba previsto para diciembre y hubo de ser aplazado en su momento.
Dirigido por David de la Calle, el coro contó como solistas con el contratenor David Ruiz, el pianista Héctor Sánchez y Carlos Blanco a la percusión, e interpretó un programa titulado ‘Música y espiritualidad en el siglo XX’.
Los espectadores segovianos pudieron disfrutar, en las voces blancas de los niños leoneses, de la ‘Sinfonía de los Salmos’ de Igor Stravinski; ‘The Lord bless you and keep you’, de John Rutter; ‘Pie Jesu’, de Andrew Lloyd Weber; y ‘Chichester Psalms’, de Leonard Berstein.