César Jiménez con el óleo de Lope Tablada. /Kamarero
El matador de toros madrileño de Fuenlabrada, César Jiménez, fue el invitado especial de la 209 Tertulia Taurina de Segovia. Ya lo fue en 2005 cuando estaba apoderado por Joselito y Martín Arranz, en tiempos en que militaba en el circuito más importante, alternando con todas las figuras y actuando en las principales ferias y plazas. El diapasón lo está pasando desde que en 2006 bajó algunos peldaños motivado por unas circunstancias extrañas y por la carencia de una dirección apropiada.
Sus excelentes etapas cubiertas con autoridad y criterio, estuvieron basadas en un toreo de enorme calidad y transmisión. Fue apoderado por Victorino Martín, José Luis Marca y Joselito y, ahora, lo es por Ángel Bernal, un taurino murciano altamente acreditado en las esferas taurinas.
El torero afirma que “mi trayectoria desde que salí de la escuela taurina madrileña, tuvo etapas muy intensas que fuí cubriendo de manera muy notable. Debuté con picadores en Vistalegre en 2001, tomé la alterntiva en Nimes en 2002 con Paco Ojeda y El Juli, confirmé en 2005 con El Juli y Matías Tejela, sumé 101 corridas en 2003 y 106 en 2004, 64 en 2005 con Joselito, bajé después el número de festejos y el pasado año alcancé las 26 corridas, esperando que en el presente logre sumar unas cincuenta y por supuesto volver a entrar en el principal circuito”.
En cuanto a su situación actual, César Jiménez explica que “desde hace algún tiempo vivo en Ávila con mi mujer, pues me casé hace cinco meses. Entreno en la finca ganadera de un amigo y en la plaza de toros junto a otros toreros de la zona. Mis recuerdos segovianos se refieren a plazas tales como Segovia, Cuéllar, Cantalejo, El Espinar o Riaza. Volviendo a comentar lo del alto número de festejos que de siempre alcancé, se debe, pienso yo, a mi entrega constante y al carisma que pueda tener mi toreo que yo baso en la pureza y clasicismo. El primer año de mi alterntiva sumé 39 corridas en España y 5 en Perú, para alcanzar las citadas 101 en 2003 y 106 en 2004”.
El diestro reconoce que esta temporada puede ser complicada, aunque añade que “si analizamos las circustancias personales y artísticas de algunos toreros, observaremos que algunas figuras van a cumplir sin mayores problemas las perspectivas programadas. Espero entrar en esa situación positiva. Creo que voy a comenzar a torear en alguna de las ferias de Castellón, Valencia, Sevilla y Madrid y luego proseguir de forma contínua hasta lograr cumplir una buena temporada. Hay firmadas algunas corridas en plazas francesas donde gozo de buen cartel”.
César Jiménez es un torero de caracter. A este respecto admite que “a veces soy algo agrio, lo que reconozco me ha deparado algún que otro contratiempo. Pero eso no condicionó el bajón que dí en 2006. Sí que influyó el cambio de apoderamiento. Y respecto a los tres años que pasé con Joselito, decir que fueron excelentes en todos los aspectos. Joselito tiene también un caracter especial, pero sabe del toro y el toreo como pocos. Técnicamente asumí muchas cosas de gran interés para mi forma de interpretar el toreo con aplicación de algunos importantes matices”.
El torero recuerda con agrado su anterior asistencia a la Tertulia Taurina de Segovia, así como el cuadro de Lope Tablada que recibió como regalo. “Éste que me entregais ahora, me encanta. Está logrado de manera notable y creo que se corresponde a una tarde reciente en Gijón, donde vestí de blanco y oro y cuajé un gran toro que me valió la salida en hombros”, concluye.