En la soledad de su despacho, y ante una taza de café, Postigo desgrana el balance de la actividad cameral en 2009, expresa su preocupación por la crisis económica y muestra su ilusión por un futuro en el que ya no estará al frente de la institución cameral.
Acaba de concluir 2009, un año especialmente delicado para la economía segoviana caracterizado por el aumento del desempleo y la desaparición de empresas como Primayor Elaborados. ¿Qué valoración hace de este sombrío panorama para la provincia?
Creo que Segovia no ha sido ajena a la situación nacional e internacional de crisis que venimos padeciendo, y eso lo hemos ido viendo a lo largo del año, donde sectores emblemáticos para la economía segoviana como el turismo han caído cerca de un 10 por ciento salvo el turismo rural; el sector comercial ha tenido una caída del 20 por ciento, la industria entre el 25 y el 30 por ciento, el sector ganadero -tan importante en nuestra economía provincial no levanta cabeza, y la crisis nos afecta profundamente.
En cuanto al desempleo, en Segovia se ha dado un condicionante, ya que aunque todavía estamos con cifras por debajo de la media, es muy sangrante la situación en la que se encuentran muchos segovianos. En el caso de Primayor, se han dado una serie de circunstancias, donde los ejecutivos y no los empresarios, especularon con los acuerdos con Nestlé y con el terreno y se marcharon de rositas, y después llevados por la situación de crisis y de algunas desacertadas decisiones empresariales, se ha llegado a una situación que muchos veíamos venir y que ha acabado con una empresa emblemática en Segovia y con más de un centenar de trabajadores en el paro.
La situación empresarial en Segovia es muy complicada y presumiblemente en los próximos meses no vaya a mejorar demasiado.
Si antes hablábamos de problemas, ahora hagámoslo de soluciones. ¿Por donde pasan las claves para la recuperación económica en Segovia?
Yo no me canso de repetir que la base de cualquier recuperación económica es la confianza, y es fundamental que impere no sólo en Segovia sino en España. Para ello, es importantísimo un pacto político entre las fuerzas más representativas porque con él podríamos sacar adelante muchas cosas, y sobre todo proyectar una imagen de conjunción y de consenso. Los grandes gurús de la economía aseguran que el 50 por ciento de la economía es la confianza, y si no la hay, difícilmente las medidas que se pongan sobre la mesa recuperarán la situación en la que nos encontramos. De todas maneras, la crisis va a ocasionar que las cosas ya no van a ser como eran, y por ello tenemos que cambiar la mentalidad porque los hábitos, las costumbres y las necesidades están cambiando y tenemos que ser imaginativos, innovadores y ambiciosos.
En Segovia, tenemos que repensar nuestra oferta turística, porque el turismo de sol y playa se viene abajo y las grandes operadoras están redefiniendo sus estrategias. Nuestro patrimonio cultural, gastronómico y cultural no es suficiente, y tenemos que ofrecer iniciativas de ocio, patrimonial y deportivo que añadir a nuestra importante oferta.
A nivel comercial, tenemos que mantener una oferta de atención personalizada al cliente, con la calidad por bandera y unos horarios y precios ajustados a la demanda del consumidor, y en el plano industrial es importante la confianza, pero faltan medidas estructurales muy significativas que deberían haberse adoptado en época de bonanza.
De esta situación estoy seguro que saldremos más o menos debilitados y Segovia tiene que estar preparada con suelo industrial de alta calidad para que cuando vuelva el "boom" empresarial estemos preparados y no dejemos pasar el tiempo, sino saber estar en el momento indicado y en el lugar indicado para la Segovia del futuro.
2010 es un año electoral en las cámaras, en cuyo proceso usted ha expresado ya su interés en no presentarse a la reelección ¿Cuáles son los motivos de esta decisión?
Si alguien ha pensado que esta decisión obedece a que me falta ilusión o pasión por seguir al frente de la Cámara, esa no es la causa, porque sigo manteniendo la misma pasión e ilusión que cuando llegué. Pienso que con 12 años al frente de la Cámara es tiempo suficiente para demostrar lo que se puede o no hacer y para acertar o equivocarse. Por otro lado, creo que es bueno marcharse de las instituciones cuando se esta en la cresta de la ola, donde el equipo que venga con un nuevo proyecto pueda beneficiarse de la buena situación , porque sería más difícil hacer un esfuerzo desde el valle.
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