/ A. BENAVENTE
“Incertidumbre”. Esa es la situación que viven en este momento los empresarios de hostelería de la provincia ante el anuncio del Gobierno de prohibir de forma inminente fumar en bares, restaurantes y locales de ocio. El presidente de la Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos (AIHS), Cándido López, se hacía eco ayer del desconcierto que existe entre el colectivo porque a estas alturas “desconocemos si hay un borrador, qué trámites parlamentarios faltan y hasta la magnitud de las modificaciones que se van a incluir en la reforma de la ley antitabaco”.
López recordó que la normativa lleva en vigor apenas tres años y que ha permitido “la convivencia entre fumadores y no fumadores”, de manera que no considera necesaria una modificación tan temprana cuando todavía hay “una costumbre muy arraigada” entre los españoles fumadores a relacionar el echarse un cigarro “con tomarse una caña o un café”.
“Va a costar mucho trabajo que se acostumbren de la noche a la mañana a cambiar estos hábitos y eso va a repercutir negativamente en los negocios de hostelería”, añadió el presidente de la patronal sectorial.
También desde la AIHS, su gerente, Javier García Crespo, no duda en calificar la medida “de decretazo puro y duro y precisamente cuando no es el mejor momento, debido a la crisis económica que padecemos”.
Precisamente, la Federación de Autónomos de Castilla y León, integrada en CECALE (la confederación regional de organizaciones empresariales), ha informado de que desde el pasado mes de julio casi 500 autónomos del sector de la hostelería han cerrado sus negocios, 65 de ellos en la provincia de Segovia, y mantiene que la modificación de la normativa antitabaco “llega en el peor momento posible”
García Crespo no duda de que la sociedad puede y debe evolucionar hacia hábitos más saludables pero para llegar a un prohibición total “deberían esperar más tiempo”. Al igual que su presidente, afirma que la ley actual, de 2005 aunque entró en vigor en enero de 2006, “se adapta a la realidad social que existe porque en España no somos como en otros países europeos, hay una cultura diferente”.
Desde la patronal provincial de hostelería se indica que “no se lo creen ni ellos”, en referencia al Ministerio de Sanidad y Política Social, y sostiene que la prohibición total en establecimientos del ramo sólamente se está aplicando “en dos o tres países europeos, y en algunos casos ha originado despidos”.
“Los turistas vienen a España porque les gusta nuestra forma de vida, si se les incomoda con prohibiciones se irán a otros países más permisivos”, señala García Crespo y pone como ejemplo el caso de Croacia, donde la ley tuvo que suavizarse para evitar la caída del sector.
Desde al Asociación provincial de Amas de Casa Consumidores y Usuarios ‘María del Salto’, su presidenta, Mª Elena Sanz de las Heras, afirma que es una buena noticia para los consumidores, para los no fumadores, pero a título personal entiende “que el sector de hostelería proteste porque no parece razonable que una ley se esté cambiando constantemente cuando además hubo empresarios que reformaron sus locales para adaptarlos a esa normativa”.
Reconoce, sin embargo, que gracias a la aplicación de la ley ha bajado el consumo de tabaco y se muestra partidaria de que se legisle “desde el respeto mutuo y para mejorar la convivencia”. En este sentido, considera que habilitar espacios separados y asilados para fumadores “ya ha sido un paso”.
Por su parte, la presidenta de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Segovia, Concepción Díez, dice que “me parece muy bien” la prohibición y afirma que debería haberse hecho desde el principio porque “no se puede decir hace dos años reformen ustedes los establecimientos y ahora cambiarlo. Las leyes deben ser asumibles para todos y consensuarse”.
Díez hace hincapié, sobre todo, en la importancia de educar, sobre todo a los más jóvenes, en hábitos de vida saludables.