García Escudero, en el plató de Castilla y León Televisión /KAMARERO
En su reciente visita a Segovia para presidir la reunión intermunicipal del PP provincial, García Escudero expresó su opinión sobre distintos asuntos de la actualidad política.
.¿Cómo se ve desde el Partido Popular el momento político y social que en este momento atraviesa España?
Hay una falta de claridad de ideas por parte del Gobierno que generan una falta de confianza en el futuro, porque si un gobierno no transmite confianza es difícil que la sociedad pueda afrontar el futuro con optimismo. Hay una desmoralización en la sociedad española debido a la falta de ilusión que despierta el Gobierno.
Decir la verdad a la gente es importantísimo, yo siempre pongo como ejemplo la crisis anterior, cuando llegamos a un 22 por ciento de desempleo, y el Gobierno de José María Aznar lo que hizo fue explicar la situación y los planteamientos para salir de la crisis, y en poco tiempo se pasó de una situación de crisis a ser una locomotora económica en Europa. Actualmente, de cada 10 empleos que se destruyen en Europa, ocho se destruyen en España y todos los indicios apuntan a que vamos a tardar más en salir de la crisis que los demás, y que hay que adoptar una serie de medidas estructurales que el Gobierno no adopta por miedo o por desconocimiento.
El Gobierno reconoce que España será uno de los países que más tarde saldrá de la crisis. ¿Por dónde debe encauzarse la solución?
Lo primero que hay que decir es que nos incorporamos tarde a las soluciones porque el Gobierno no quiso reconocer la situación de crisis, y se estuvo perdiendo un tiempo precioso para acometer el problema desde el principio. La solución es la contraria a la que está haciendo el Gobierno, que es bajar los impuestos y no subirlos. Una subida de impuestos implica menor consumo, cierres de empresas y más paro, pero menos impuestos generan más actividad y menos paro y eso es lo que hacen países como Alemania o Francia que ya están saliendo de la crisis.
Salir de la crisis es favorecer el diálogo social no poniéndose de una parte apoyando a los sindicatos por miedo y en quien hay que apoyarse es en los sindicatos que son los que crean empleo y aquí se está haciendo lo contrario. Salir de la crisis es austeridad, reducir el gasto público, intentar que no haya deuda, y se está haciendo lo contrario, pasando de un superávit a un déficit descontrolado.
Desde el PSOE se les acusa de poner palos en las redes y de no contribuir a generar confianza en la economía ni en la sociedad.
Nosotros no podemos ser cómplices de los errores del Gobierno, y como oposición responsable queremos proponer ideas, pero si el Gobierno no las quiere aceptar, es difícil hacer más. Nosotros queremos generar confianza desde nuestra propia alternativa y nos desgañitamos exponiendo nuestras ideas a la sociedad, pero si el Gobierno está ensoberbecido y enrocado en sus propias ideas es difícil que podamos hacer más que denunciar las situaciones y proponer propuestas.
Para generar confianza, no parece lo más adecuado el clima de corrupción que salpica a la clase política desde un lado y desde el otro. Mariano Rajoy propone una batería de cincuenta medidas anticorrupción ¿cree que servirán para devolver la credibilidad a la clase política?
Nuestra propuesta, que hemos enviado a todos los grupos, tiene como objetivo establecer una serie de controles para evitar la corrupción. Son medidas muy amplias en todos los ámbitos, y proponemos que en los ayuntamientos las decisiones se basen en criterios técnicos, establecer controles en las comisiones de urbanismo, potenciar la calidad en la función pública, endurecer las penas por corrupción… Son medidas de sentido común que pueden contribuir a frenar un clima de corrupción que no es tal. Yo estoy convencido de que de los 60.000 concejales que hay en España, el 99 por ciento son honrados, pero cuando surge un caso es muy llamativo.
La desconfianza siempre viene de no decir la verdad, y para sentir el apoyo social hay que contar la verdad, que es lo que no dice este Gobierno, y tras la verdad, tienen que surgir las propuestas.
En la vida interna del partido, la convención de Barcelona parece haber devuelto el rumbo perdido. ¿Usted cree que este encuentro ha servido para cerrar heridas?
La convención de Barcelona no se hizo para cerrar heridas, sino que es un paso más en el proceso de evolución del PP en su labor de Gobierno en las comunidades y municipios que gobierna y de oposición a nivel nacional, que nos lleva a intentar ofrecer una alternativa seria, posible, fiable, con propuestas ilusionantes que sirvan para salir de la crisis. Como en cualquier otro partido, el PP quiere adaptarse a los problemas de la sociedad, y en cuestiones internas, el congreso de Valencia dejó claro el liderazgo de Rajoy con el 90 por ciento de los votos de los compromisarios y a partir de ahí nos pusimos a trabajar con un programa aprobado mayoritariamente que estamos intentando desarrollar.
¿Dónde se cuestiona más el liderazgo de Rajoy, desde dentro del partido o desde fuera?
Desde dentro del partido no, porque ha sido refrendado por el 90 por ciento de los compromisarios del congreso de Valencia, y desde fuera me parece absurdo cuestionarlo, porque está viéndose un cambio de tendencia en la apreciación de la gestión de Zapatero, y las encuestas nos dan una intención de voto hasta de seis puntos por encima del PSOE, por lo que el programa de Rajoy está teniendo aceptación y receptividad en la sociedad. Tenemos un liderazgo consolidado, unas ideas muy claras y un equipo que está trabajando, y la sociedad cada vez lo percibe mas, al igual que percibe un gobierno agotado, sin ideas y descompuesto internamente.
El caso Alakrana es el mejor ejemplo, donde hemos visto los problemas de coordinación entre los ministros de Defensa, Justicia y Pesca con la vicepresidenta del Gobierno, así como los casos Sitel, el chivatazo de la operación Faisán, que el Gobierno no sabe como afrontarlos.
¿Qué opinión le merece el proceso de fusión de las Cajas de Ahorros?
Desde un punto de vista general, la unión hace la fuerza, y en crisis anteriores, las fusiones han demostrado que han fortalecido a las entidades financieras, y los principales bancos de este país se han fusionado, lo que hizo fue constituir unas entidades financieras potentes y capacitadas para salir de la crisis. Las fusiones de cajas han funcionado bien y soy partidario por este elemental sentido común, y cada caja debe decidir qué opción es la que le conviene más.