Según han confirmado fuentes de la negociación, incluso se han mantenido algunos contactos que no se pueden considerar formales, pero se trabajará en la integración y no en la fusión de las tres cajas que han quedado al margen del proceso iniciado por Caja España y Caja Duero.
El pasado 12 de noviembre los secretarios generales del PSOE en Burgos, Segovia y Ávila instaron a las cajas de ahorros de estas provincias a iniciar un proceso de fusión, tras el rechazo de Caja Burgos a unirse con Caja Duero y Caja España.
Al día siguiente, el presidente de Caja Segovia, Atilano Soto, explicó que la entidad segoviana había mantenido silencio y no se había acercado a Caja Burgos con el fin de no contaminar el proceso de fusión, fallido al final, con Caja España y Caja Duero.
Soto se manifiesta ahora "encantado" de poder hablar con Caja Burgos "sin excluir otras conversaciones" y sin sacar tampoco del diálogo a Caja Ávila.
Esta senda es la que se está siguiendo, en opinión de fuentes cercanas a la negociación, que perciben cierta prisa para el inicio de los encuentros serios en los que puedan trabajar las tres partes, que nunca sería la fusión.
El acuerdo a discutir será la fórmula de integración, prácticamente la misma que suscribieron PP y PSOE-PSCYL, así como los representantes de los agentes sociales CECALE y CC.OO, pero que no recibió el visto bueno de los consejos de administración, hace un año.