Rafael Mata, posando ayer ante el Acueducto de Segovia. / Juan Martín
La segunda jornada sobre el Acueducto convocada por ‘World Monuments Fund’ arrancó con una sorprendente revelación, la realizada por el ex presidente de la Asociación de Geógrafos Españoles, Rafal Mata, quien descubrió que el Acueducto ‘rural’, desde la toma de aguas hasta la ciudad de Segovia —unos 12 kilómetros—, no cuenta con ninguna figura de protección por su valor cultural. No obstante, dicho tramo del monumento romano está protegido por otras figuras, derivadas de los valores naturales por donde discurre.
Tras asegurar que el Acueducto “se integra en el territorio y en el paisaje y, al mismo tiempo, forma parte de ellos”, Mata dijo estar “preocupado” por el tramo del monumento situado antes de su entrada en la ciudad, justo en la zona por donde crecerá Segovia.
En ese sentido, Mata pidió que el futuro desarrollo urbanístico de Segovia “integre al Acueducto”, de forma que el monumento se convierta en eje articulador de los nuevos espacios urbanos que se creen en la zona sur de la ciudad. “El peligro que existe es que a medida que vaya creciendo la ciudad desaparezca la huella del Acueducto”, advirtió Mata, recordando lo ocurrido con la creación del barrio de Nueva Segovia, donde el trazado del monumento romano quedó enterrado.
“No es cuestión de echar culpas a nadie, pero hasta ahora ha prevalecido la idea de identificar al Acueducto con los arcos, su tramo visible, atribuyendo poco valor al resto de tramos; afortunadamente, la sensibilidad social está cambiando y ahora ya se contempla el monumento en su integridad”, añadió este experto.
Por encargo de ‘World Monuments Fund’, Mata ha redactado un informe, titulado ‘Estudio de Integración Paisajística y Territorial del Acueducto’ donde aborda los diferentes paisajes por los que pasa el monumento hasta su entrada en la ciudad. Así, el catedrático de Análisis Geográfico Regional de la Universidad Autónoma de Madrid inicia su paseo en los pinares de la Acebeda, donde se sitúa la toma de agua, para pasar por el embalse de Puente Alta y continuar por el piedemonte de la Sierra de Guadarrama, en las dehesas de fresnos y campos cerrados de Revenga. A continuación, Mata cita los pastaderos de la Cañada Real Soriana Occidental y los montes de Revenga y Los Hoyos, en un paisaje dominado por los encinares. Desde la cacera del Acueducto se ven después varios cerros (Cabeza Grande, El Calvario, La Aldehuela y El Pasadero), siguiendo el curso del agua por los que Mata califica como “encinares aclarados de la rampa segoviana”. Finalmente, el Acueducto pasa por dehesas de pasto de Aldeanueva y Prado Grande y, ya a las puertas de la ciudad, por los eriales de Nueva Segovia y la variante sur.
Las jornadas sobre el Acueducto organizadas por la ‘World Monuments Fund’ y financiadas por American Express concluirán en la mañana de hoy con dos conferencias (sala Caja Segovia, en la calle Carmen 2) sobre el plan especial para la conservación del Acueducto. En la primera de ellas intervendrán Giorgio Croci (10 horas) y, a continuación, Kerstin Manz.