El pianista Iván Martín, en un momento de su concierto en la Casa de las Flores, el domingo. / ALBERTO BENAVENTE
Iván Martín es un pianista que se encuentra inaugurando la tercera década de su vida y demuestra un equilibrio y madurez difíciles de encontrar en su generación.
La singularidad de Iván Martín comienza en la manera de confeccionar el programa, es de recorrido amplio en cuanto a la historia de las obras para teclado y tiene a su vez una unidad dentro del transcurrir de los siglos envidiable, sin saltar de estilos y movimientos como si fueran envases estancos.
El programa también tenía una variable escondida, todos los compositores tuvieron relación con España, unos más otros menos. Por ejemplo, Scarlatti era italiano, pero como músico lo podemos encasillar como español, su música tiene tanta o más componente folclórica española como cualquiera de sus coetáneos en nuestro país, vivió 28 años entre nosotros y aquí murió. Tuvo relación con el Real Sitio de La Granja. Joseph Haydn compuso una de sus grandes obras, “Las Siete Palabras del Redentor en la Cruz”, por encargo de un canónigo de la catedral de Cádiz. De Chopin sólo recordar su estancia con George Sand en la cartuja de Valdemosa, Mallorca. De Granados, no hay que decir nada.
También, Iván Martín tuvo el detalle de dedicar los Valses Poéticos de Granados a Alicia de la Rocha, la insigne pianista catalana que desde septiembre ya no está entre nosotros, ella conoció esta obra a través de Frank Marshall, discípulo de Granados.
Por tantos motivos ha sido el mejor de los conciertos escuchados en este Festival que tanto nivel está tomando, pero sobre todo por haber optado el intérprete por obras importantes, la sonata Hoboken XVI 52 de Haydn es la última del compositor y la más ambiciosa en cuanto a amplitud, diversidad y la libertad expuestas. La interpretación fue magistral, la fuerza y el ímpetu empleado por el ya achacoso papá Haydn está perfectamente llevado al teclado y los juegos en las teclas de registro agudo juegan con alegría su contraste a las llamadas del registro grave.
Los “Valses Poéticos” de Granados sonaron de una manera magistral y tuvieron su contrapartida en el allegro de concierto, obra igualmente de categoría pero en una vertiente de virtuosismo, que fue servido en su justa medida por Iván Martín.
De los dos impromptus de Chopin, el primero puede considerarse dentro del género, pero el nº4 es una fantasía impromtus de categoría superior, es una obra virtuosística, género en el que demuestra Iván Martín ser todo un profesional.
El sábado próximo tendrá lugar el siguiente concierto del ciclo en la Colegiata del Real Sitio de San Ildefonso.
FICHA
Intérprete: Iván Martín, piano.
Obras de: D. Scarlatti, J. Haydn, F. Chopin y E. Granados.
Lugar: Casa de las Flores. Palacio Real de La Granja.
Fecha: Domingo 1 de Noviembre de 2009
Organiza: Patrimonio Nacional.