Los participantes, en un momento del trayecto al atravesar la avenida de Gerardo Diego, en el barrio de Nueva Segovia./KAMARERO
Apadefim hace historia. Al éxito de una labor callada, continuada y profesional a favor de los discapacitados de la provincia desde hace 44 años, hay que sumar desde ayer el de su gran poder de convocatoria, que consiguió reunir a cerca de 2.400 segovianos en la vigésimo octava edición de la Marcha Popular, que se ha convertido por derecho propio en una de las actividades sociales y solidarias más importantes de la provincia.
A lo largo de la semana, los augurios parecían ya favorables a una masiva presencia de segovianos, ya que en los distintos puntos habilitados para la inscripción, las cifras eran superiores a las de años anteriores. Además, en los minutos previos al inicio de la marcha, fueron muchos los segovianos que formalizaron su inscripción, por lo que todo apuntaba a una alta participación popular.
Bajo los arcos del Acueducto, niños y mayores, repartidos en familias y grupos de amigos aguardaban a primera hora de la mañana del sábado el arranque oficial de la marcha, transformando la plaza del Azoguejo en un gran patio de vecindad en el que los saludos y los buenos deseos para la ruta eran moneda de uso común entre todos los participantes.
Antes de comenzar a andar, el presidente de Apadefim, Hilario Miguelsanz, hizo entrega al alcalde Pedro Arahuetes del carnet de participante con el número 2.016, con el que la asociación quiso rubricar el apoyo a la candidatura de Segovia a la capitalidad cultural europea para 2016, en presencia de Juan Herrero "Juanito el de la Taurina", que al borde de cumplir su primer siglo de vida mantiene intacta su ilusión de participar en esta iniciativa solidaria.
Puntualmente, a las diez de la mañana, la multitud de participantes llenaban la avenida de Fernández Ladreda iniciando el recorrido de 9,5 kilómetros con un ritmo muy vivo, precedidos por aquellos participantes -en su mayoría niños- que decidieron realizar la marcha en bicicleta.
El buen tiempo, con temperaturas agradables que favorecían el paseo, fue un aliciente más para los participantes, que fueron acomodando el ritmo de la marcha a las exigencias del terreno, cuyas características permiten un recorrido amable. Pese a ello, el avituallamiento líquido ofrecido en el punto de control intermedio situado frente al IES "La Albuera" fue sinceramente agradecido por la mayoría de caminantes para reponer fuerzas tras atravesar el barrio de Nueva Segovia a través de la avenida Gerardo Diego.
Durante la marcha, tiempo para la conversación entre los marchadores más veteranos para hacer más ameno el recorrido, mientras que otros, cronómetro en mano y aunque la prueba no tiene carácter competitivo, aprovechan el recorrido para probar sus fuerzas y realizar una particular lucha contra el crono para cubrir el recorrido en menos tiempo que el año pasado.
La peculiar "serpiente multicolor" atravesó la avenida del Padre Claret y la calle San Gabriel para, a través del barrio de San Lorenzo incorporarse por el Camino de la Presa al denominado "cinturón verde" de la capital. De este modo, el hermoso paisaje casi otoñal de las riberas del Eresma sirvió como aliciente para cubrir los últimos metros de la marcha hasta la alameda del Santuario de La Fuencisla, donde la organización dispuso la llegada.
Para recompensar el esfuerzo realizado, la asociación quiso que los segovianos pudieran reponer fuerzas entregándoles un bocadillo con un refresco y una pieza de fruta donadas por las empresas segovianas que han colaborado en la organización de este evento.
Además, para subrayar el carácter festivo de esta jornada, Apadefim trajo hasta la alameda varias atracciones para los más pequeños, y el grupo de sevillanas "El Campillo" ofreció una selección de sevillanas y coreografías andaluzas que fueron muy aplaudidas.
Desde el mismo escenario sobre el que tuvieron lugar las actuaciones, algunos de los participantes tuvieron la oportunidad de sumar una nueva sorpresa a la jornada en forma de premio, a través del sorteo de regalos donados por las firmas colaboradoras.