Imagen del tren doble que se puso en marcha ayer por primera vez en la estación de Alta Velocidad de Segovia. / J. MARTÍN
Renfe puso en marcha ayer lunes el nuevo servicio de trenes Avant o lanzadera de doble composición. Este servicio se inició para atender la alta demanda que había y que dejaba a los segovianos sin plazas en el tren que sale de Valladolid a las 6:45 horas, llega a Segovia a las 7:23 y termina en Madrid-Charmartín a las 7:55 horas.
El hecho de que se completase con viajeros de Valladolid generó las protestas de los usuarios segovianos, que no tenían forma de desplazarse a Madrid a esa hora.
Sin embargo, era preciso completar la fase de homologación que requerían los nuevos trenes, por lo que Renfe puso en marcha un ‘tren sombra’, es decir, un servicio adicional que partía de Segovia.
Con este nuevo servicio, formado por un tren doble —de ocho vagones, en lugar de los cuatro que forman las lanzaderas convencionales— la empresa Renfe reduce costes a la vez que duplica su capacidad de transporte.
Pero si este servicio ha paliado en buena parte la demanda que había por la mañana para viajar a Madrid, su incidencia ha sido mayor para el regreso de la capital de España. Sólo ayer regresaron en el Avant doble —que sale de Madrid a las 15:30 horas y llega a Segovia a las 16:01— un total de 234 viajeros, muchos más que los que lo utilizaron para llegar a Valladolid.
Ello demuestra que es uno de los horarios más acordes para los usuarios de Segovia.
En todo caso, el volumen de viajeros genera algún problema a la hora de salir de la estación y que obligó a la Policía Local a controlar el tráfico en el cruce en la rotonda de unión con la N-601, junto a la fábrica de la Choricera.
Según los datos que maneja Renfe, ayer salieron desde Segovia hasta las cuatro de la tarde en torno a un millar de viajeros, de los que sólo un centenar utilizó el tren doble de las 7:23 horas. De Madrid a Segovia vinieron 870 personas, 234 de ellas sólo en el Avant de doble composición de las 15:30 h.
Los usuarios de Segovia ven así satisfechas parcialmente sus demandas, aunque siguen reclamando más lanzaderas, como tienen ciudades como Ciudad Real. Como ejemplo, no existe ninguna diaria entre las ocho de la mañana y las tres de la tarde para ir a Madrid.