Luciano Municio y el doctor Risueño saludan a algunos de los nuevos y antiguos residentes del Hospital General de Segovia. / Juan Martín
El salón de actos del Hospital General vivió ayer una jornada emotiva en la que el sentido del humor de los residentes que, cumplidos sus años de MIR, abandonan el complejo hospitalario, contribuyó a que la despedida no fuese del todo amarga.
Ante la presencia de Luciano Municio, delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Segovia, un total de 26 médicos residentes, los que toman el testigo de sus compañeros, también fueron recibidos durante el mismo acto. Entre estos nuevos MIR que formarán parte del personal sanitario de Segovia y de los cuales 16 son especialistas y 10 pertenecen a la Medicina Familiar, se encuentran médicos procedentes de hasta ocho países diferentes como Mozambique, Venezuela o República Dominicana. Ellos tendrán la oportunidad, como indicó en la presentación el doctor Risueño, director gerente del Hospital, de recibir una “formación que supone un gran prestigio para el Hospital, pero también una gran responsabilidad”. Risueño también destacó la “oportunidad que supone para los que llevamos aquí años de aprender, ya que nos ponéis al día de recursos tecnológicos y humanos”. Además, como reconocía la doctora Diana Oquilla, tutora de los residentes de Rayos, “son gente que suele funcionar muy bien y hay que conseguir que los pacientes comprendan esto; que son médicos perfectamente válidos”.
En su discurso de bienvenida, el director gerente también abogó por “una medicina cada vez más humanizada”, una circunstancia de la que dieron buenos síntomas de haber aprendido durante su estancia en Segovia los once especialistas y cinco médicos de familia que este mes abandonan el Hospital.
Lo que no está tan seguro es el futuro de algunos de estos residentes, cuyos jefes de servicio han solicitado su continuidad mediante el Programa de Fidelización de la Junta, que ofrece un contrato de dos años más, pero que aún no han recibido confirmación. Esta situación preocupa a varios de ellos, que creían prácticamente segura su continuidad pero aún no saben si finalmente podrán seguir en Segovia, a pesar de que, como reconoció el propio doctor Risueño, se han “solicitado seis plazas de especialización y cuatro de atención primaria”.
Si hay algo que les gustaría a estos residentes es que, ya que la Junta plantea este programa como concurso y no ofrece una plaza a cada médico, al menos sí se tuviese en cuenta, a la hora de concederlas, sus años en este Hospital.