Los mozos del barrio colaboran en la subida del mayo. / FERNANDO PEÑALOSA
La tradicional subida del ‘mayo’, un rito que se remonta en el Cristo del Mercado, al menos, al año 1541, será nuevamente el acto central de las fiestas de este barrio, que comienzan hoy y se prolongarán hasta el domingo día 3.
Como viene siendo habitual en los últimos años, el ‘mayo’ ha sido donado por la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia, histórica entidad que lo traerá en un camión desde sus pinares cercanos a El Espinar, colocándolo en una grúa el día 2, a las 19 horas, después del pregón que leerá Manuel Fernández, ex director del colegio Villalpando.
El pino de esta edición (se renueva cada dos años) mide 16,5 metros, pesa cerca de 1.100 kilos y permanecerá presidiendo la vida del barrio hasta la Cruz de Septiembre (14 de ese mes), cuando se procederá a su bajada.
A lo largo de cuatro días, en el Cristo del Mercado se organizarán múltiples actividades, algunas muy típicas, entre las que está la degustación de arroz con leche (día 3, a las 20,45 horas); otras ya habituales, como las verbenas, los campeonatos populares o el concurso de mantones de Manila (viernes 1, a las 12 horas); y algunas nuevas, cual es el caso de la ‘macarronada’ (viernes 1, a las 14,30 horas). “Queremos animar a todos los segovianos a que suban a nuestro barrio; estas fiestas son para toda Segovia”, afirmaba ayer el presidente de la asociación de vecinos del Cristo del Mercado, Juan Bautista Mullor.
Aparte de aspectos lúdicos, Mullor ha querido tratar, en su reciente visita al alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes (PSOE), de las principales demandas de los vecinos, destacando entre ellas la construcción de una pista polideportiva al aire libre en ‘los altos de Las Lastras’, una infraestructura que es “muy solicitada por los más jóvenes” de este populoso barrio, de cerca de 10.000 habitantes.
La asociación de vecinos ha urgido al Ayuntamiento al adecentamiento de los terraplenes de la calle del Poleo, donde se acumulan desperdicios, problema al que se suma el de suponer un peligro por la imposibilidad de acceder a esa zona vehículos de emergencias. Por otro lado, en el Parque de la Dehesa desean que sea dotado de servicios higiénicos y una biblioteca.