El Adelantado de Segovia
Segovia, jueves 23-11-2017 h.
El tiempo por Tutiempo.net
Estás en El Adelantado de Segovia :: Portada > Local
usuario:  
contraseña:
registrar recordar contraseña

LA MIRADA
Manolo Peregrino
Diego Conte, Ignacio Sanz, Prado Villanueva - Segovia | 11/11/2017
La Guia de Segovia
Blogs
  BLOGS
Paseando comentarios
foto por Juan Carlos  Manrique Arribas
16/11/2017
Un nuevo pabellón para los segovianos
La ciudad sin murallas
foto por Jesús A  Marcos Carcedo
03/11/2017
El otro proceso (I)
Conexión Campo Grande
foto por Teresa  Sanz Nieto
25/08/2017
Los consejos de Mildred
Con “A” de aprender
foto por Alberto  Martín García
21/08/2017
La mejor portera del mundo.
      Ver más Blogs
  Encuesta
¿Apoya usted la aplicación del artículo 155 de la Constitución para resolver la crisis independentista en Cataluña tal y como la ha realizado el Gobierno?
si  no  ns/nc  
  SMS
      Ver más
Vota  
Resultado
0 puntos 0 puntos 0 puntos 0 puntos 0 puntos
   0 votos
  imprimir
  enviar a un amigo
  Enviar
26-01lamirada(1).jpg
  Pintando en Tuco.

s de la Sierra del Guadarrama, así como las arriesgadas y vertiginosas botaderas de las Hoces del Duratón; las había fatigado tantas veces que se movía por ellas como por el cuarto de estar de su casa. Como los viejos filósofos peripatéticos necesitaba echarse al monte de cuando en cuando; las caminatas eran un estímulo para sus creaciones artísticas. Como si aguzaran su inspiración y fecundaran su obra. Andar le removía las ideas. Dominaba el dibujo, la pintura y los murales cerámicos. Pero, sobre todo, dominaba la vida, desde una especie de anarquismo apacible y risueño que, por su austeridad, guardaba ciertos puntos de contacto con los anacoretas. A ratos era gatuno, a ratos enigmático. Como no tenía televisión, la lectura fue para él una fuente de placer y conocimiento. Visitaba con pasión sistemática los museos.
Había nacido en Madrid, en 1951 y la muerte lo fue a buscar en San Lorenzo de El Escorial de manera repentina el último día de mayo de 2015; tenía 64 años. Su ausencia irremediablemente nos arrastra a la melancolía. Como ceramista era impecable. Su obra ha quedado repartida en muchas partes del mundo, pero resulta fácilmente rastreable en los rótulos de los callejeros de Sepúlveda, La Granja de San Ildefonso y Segovia, ya que campean en las fachadas de sus edificios. Un rótulo puede parecer una obra menor, pero enseguida se advierte en los suyos la extraordinaria factura, así como la meticulosidad y elegancia en su ejecución. De manera que en ellos podemos apreciar su poderío expresivo y sus capacidades artísticas. O, si se quiere, para no ponernos campanudos y solemnes, el puntilloso dominio de las artes aplicadas. Y es que, en las artes aplicadas, concebidas casi siempre con fines utilitarios, carentes de petulancia, Manolo era un maestro consumado.
Los murales cerámicos, posiblemente la parte de su obra que mejor le define y que más proyección le dio, se pueden rastrear sobre todo en algunos establecimientos hosteleros de Chinchón, Madrid, San Lorenzo de El Escorial, Sepúlveda y Segovia. Disfrutaba como un niño en los procesos de documentación haciendo acopio de libros, indagando simbologías y personajes, así como los hechos históricos más notables que trataba de reflejar. Cabe recordar ahora, por la facilidad para su acceso, el mural que le encargó Caja Segovia para el portal de la oficina de la calle Juan Bravo 4, en la que quiso plasmar los personajes más destacados que habían recorrido la Calle Real a lo largo de su dilatada historia. Y muy cerca de allí, sin abandonar la calle Real, en el vestíbulo del Hostal Casa Mudéjar puede verse el espléndido mural dedicado a exaltación de los cinco sentidos; y, en el mismo edificio, en El Fogón Sefardí, con entrada por la Judería Vieja, el mural que hizo en homenaje a los placeres del vino, en el que aparecen los propietarios encarnado diferentes papeles, además de sus amigos.
En la Escuela de Cerámica de Madrid tuvo el primer contacto académico con la cerámica, pero también con el dibujo. En una salida con los profesores para tomar apuntes del natural conoció Sepúlveda y quedó deslumbrado por la belleza de la villa y por el paisaje pintoresco que la circunda. Desde entonces la convirtió en una amante a la que no dejaría de cortejar. Una extensión natural de Sepúlveda es el sorprendente meandro donde se asienta el viejo Priorato benedictino de San Frutos Pajarero. Impresionado por la belleza del lugar, enseguida se declaró su devoto. ¡Viva san Frutos Bendito! era su forma de saludar a los amigos de manera presencial o desde el otro lado del teléfono. Era tan acendrado seguidor del santo ecologista y pajarero que fundó una orden imaginaria en la que él se reservó el puesto de hermano lego. La vida y los milagros de San Frutos guardan un estrecho paralelismo con San Francisco de Asís. Manolillo, cómo no, iluminó algunos de los romances que cuentan su vida:

Esta noticia se puede leer al completo en la edición impresa de El Adelantado de Segovia y en Kiosko y Más.

     Contacto   |   Aviso Legal   |   RSS RSS
 |  © El Adelantado de Segovia 2017  |  Diseño: Globales Internet |  Asesoramiento 2.0: Iberzal.com |