Natalia cuenta la historia de su enfermedad desde la serenidad y con ganas de que todo el mundo sepa que luchando contra el cáncer se consiguen buenos resultados. Es una mujer joven, tiene 40 años, está casada y es madre de un niño de corta edad. Hace aproximadamente le diagnosticaron una Leucemia.
“El signo evidente fueron hematomas en las piernas. Acudí al médico de cabecera pero en un primer momento pensó que podían ser problemas circulatorios y me recetó una pomada. Pero al cabo de una semana no solo no desaparecieron sino que eran más grandes. Un analítica detectó una Leucemia aguda”, cuenta.
Dice Natalia que pasada la primera sorpresa “todo fue demasiado rápido como para pensar en la enfermedad” y afirma que recibió un trato amable e información precisa del personal del equipo de Hematología del Hospital General de Segovia.
Una punción medular “para poner apellido al tipo de Leucemia que padezco” y dos días después comenzó un tratamiento de quimioterapia “muy agresivo”. “Lo peor fue tener que decírselo a mi familia”, confiesa.
Una vez que tuvo un diagnóstico completo pudo empezar a realizar un tratamiento específico y personalizado, uno de los grandes avances de la lucha contra el cáncer en los últimos años, gracias a la investigación que también es “uno de los pilares”, según la presidenta de la junta provincial de la AECC, Concepción Díez Garcillán.
Aunque Natalia no es una persona autocompasiva, no cabe duda de lo duro que tuvo que ser para ella y para los suyos la hospitalización en aislamiento y con visitas suspendidas; únicamente estaba permitida la presencia de un acompañante que tuvo que seguir un protocolo de seguridad estricto, incluyendo la ropa para protegerla de bacterias.
“Por mi manera de ser, tranquila y positiva, intento ver lo positivo que puedes obtener de una situación negativa en la vida y según va pasando el tiempo los puntos positivos son más que los negativos. Cada día es un triunfo”, dice esta segoviana.
Admite Natalia que “la vida te cambia de la noche a la mañana” pero no puede menos que mostrar un gran agradecimiento “a los donantes de sangre, porque he necesitado transfusiones y te sientes muy afortunada”. También destaca la ayuda psicológica de la Asociación Española Contra el Cáncer: “Lo más grato es que te escuchen; más incluso que el que te comprendan”. Sin duda, un testimonio de ánimo y de lucha en una jornada especial para los enfermos de cáncer.