La doctora Lourdes García Sánchez, de la Unidad de Oncología del Hospital General de Segovia. / Alberto Benavente.
La prevalencia del cáncer en Segovia muestra que es el de mama el que registra más casos nuevos, en parte por los programas de prevención y, respecto a otras provincias de Castilla y León, también son más numerosos, en proporción, los cánceres gástricos.
Esa es la impresión, basada en la experiencia profesional, de la doctora Lourdes García Sánchez, una de las cuatro oncólogas que integran la Unidad de Oncología del Hospital General.
Explica que, cada vez están viendo más cáncer de mama en mujeres jóvenes y mayores de 70 años, cuando el Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama de la Consejería de Sanidad ofrece la posibilidad de realizar un estudio mamográfico, de forma totalmente gratuita, a todas las mujeres residentes en la Comunidad y con edades comprendidas entre los 45 y 69 años. Desde la AECC, aunque sostienen que “no hay suficiente evidencia para recomendar el cribado poblacional” en otros tramos de edad, sí afirman que en otras Comunidades Autónomas lo están ampliando.
En cuanto al cáncer gástrico, que no tiene tan buen pronóstico como el de mama o el de próstata, por ejemplo, la doctora García Sánchez también informa de que “cada vez se da más en gente joven”, lo que indica que puede deberse a alteraciones genéticas. Una vía a investigar porque este cáncer está relacionado con una bacteria intestinal.
Incluso se está detectando en población cada vez más joven cáncer de pulmón y los pacientes o no son fumadores o han fumado durante un tiempo relativamente pequeño. Esta oncóloga considera que “puede existir algún tipo de defecto de reparación del ADN a nivel celular, de ahí la importancia de las líneas de investigación genética”.
Indudablemente, los profesionales sanitarios que tratan a pacientes enfermos de cáncer tienen sus bajones anímicos. La propia doctora García Sánchez admite que “personalmente, sobre todo cuando llega a la consulta alguien joven, de mi edad, que tiene una enfermedad como ésta, lo paso mal”.
“Hablar con el psicólogo ayuda a liberar esa sensación de impotencia”, dice —la AECC tiene un profesional de la Psicología en la Unidad de Cuidados Paliativos, que también se relaciona con el personal sanitario—. “Conoces la vida de los pacientes porque vienen y te cuentan. Sabes si tienen perro, si se van unos días de vacaciones a Benidorm, si tienen un familiar en el paro. Se llora, se sufre, se siente casi como si fueran de la familia”.