Logroño se convirtió ayer en la primera Capital Española de la Gastronomía, imponiéndose a otras ciudades españolas como Segovia, Salamanca, Sevilla o Gijón.
Este título nace con varios objetivos, entre ellos, colaborar en la consolidación de la gastronomía como un activo relevante en el sector turístico por su valor cultural, fomento de riqueza y de acercamiento interterritorial; y contribuir a la difusión de la oferta gastronómica del destino elegido tanto a nivel nacional como internacional.
Otros objetivos son proponer acciones, iniciativas y actividades para el incremento y promoción del turismo receptivo; poner en valor los programas de excelencia gastronómica desarrollados por el sector de la restauración y la hotelería; y contribuir a la difusión y promoción de los productos agro-alimentarios con Denominación de Origen Protegida (DOP), Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) y Especialidades Tradicionales Garantizadas (ETG).
La decisión fue tomada ayer por un comité técnico, formado por prestigiosos profesionales del sector hostelero y el periodístico.