Para llevar a cabo el sistema de geotermia se han realizado más de 20 perforaciones en el subsuelo. /Kamarero
Antes de estar terminado, el Hotel balcón del Eresma ha nacido con un gran reto de concepción y diseño haber instalado un sistema de aprovechamiento energético basado en la geotermia subterránea. Este complejo será el primer gran proyecto geotérmico de Castilla-León, de España y uno de los mayores de Europa.
El proyecto energético que ha llevado a cabo el grupo de empresas Geoter&Clysema ha contado con la colaboración del arquitecto Román Gozalo. En total se han realizado más de 20 perforaciones de unos 120 metros de profundidad que servirán para aprovechar el calor del subsuelo en invierno y refrigerar el edificio en verano. Todo ello permitirá reducir en más de un tercio el consumo energético de una actividad hotelera convencional una vez que se ponga en marcha. Una vez ejecutado, el sistema de geotermia será el responsable de conseguir el 100% de la demanda de refrigeración, el 80% de la demanda de calefacción y la necesaria para satisfacer las necesidades de ACS, SPA y piscinas del complejo hotelero.
Sostenibilidad. Con la misma idea que don Marcos Vargas quiso aprovechar la energía del Eresma para mover las máquinas de su fábrica, Juan González, portavoz de la empresa Progestur y futuro director del hotel, señala que su objetivo es apostar por el “sistema más sostenible que existe actualmente”, que es el geotérmico.
Añade que con el futuro hotel se pretende ofrecer la máxima calidad, la introducción de técnicas innovadoras, y un sistema de eficiencia energética con el máximo respeto medioambiental y un alto compromiso hacia sus clientes.
“El diseño del hotel se basa en la sostenibilidad, bioclimatismo, adecuación a los estándares arquitectónicos fijados por Patrimonio, el máximo respeto medioambiental con su entorno, utilización de todos los recursos hídricos y energéticos para incluir la primera gran instalación geotérmica de baja entalpia en un proyecto hotelero en la ciudad de Segovia y en España”, añade.
Las aplicaciones geotérmicas cumplen con los requerimientos exigidos al resto de energías renovables, ya que aprovecha en su totalidad un recurso energético vinculado con el lugar de implantación.
Es preciso dejar una distancia mínima entre sondeos geotérmicos para evitar la interacción térmica entre ellos y por ende el colapso de la instalación geotérmica. En términos de normativa se cifra en 6 metros la distancia mínima a respetar entre ellos, si bien, dadas las particularidades del proyecto del Hotel Balcón del Eresma, el personal de Geoter a través de las simulaciones efectuadas con distintos programas informáticos específicos, se ha cifrado en 9 metros la separación a respetar en esta captación.
Una vez construidos los 21 intercambiadores de calor geotérmicos, éstos se unen en superficie mediante conexiones horizontales con sondas de diámetro 40 milímetros e iguales características técnicas que serán recogidas en un elemento colector de circuitos geotérmicos.
Todas las labores del proyecto geotérmico son supervisadas por un director facultativo de Geoter y que han de realizarse bajos los preceptos de la normativa VDI4640, en especial al capítulo referente a pruebas de presión y estanqueidad, según el proyecto presentado.