AMIS celebró ayer una jornada de puertas abiertas. / Kamarero
El 80 por ciento de las mujeres víctimas de violencia de género que acuden a una institución o asociación a pedir ayuda “no vuelve” una segunda vez. Así lo afirma Nieves Velasco, presidenta de la Asociación de Mujeres para la Igualdad de Segovia (AMIS), que ayer celebró una jornada de puertas abiertas en su local de la avenida Fernández Ladreda de la capital, para darse a conocer y compartir experiencias.
Nieves Velasco asegura que es muy difícil romper el círculo de aislamiento en el que se siente la víctima. “Es complicado, porque la mujer viene muy mal y quiere una solución inmediata. Antes de venir aquí ha llamado ya a muchas puertas, y captarla, que vuelva, se quede y comparta es lo más difícil”, insiste. La presidenta de AMIS considera que el apoyo humano es fundamental para la mujer maltratada. “Que sienta que se le entiende, que no se tiene que justificar, porque la mochila que lleva la mujer maltratada es que le crean, Normalmente el perfil del maltratador es de puertas afuera una bella persona, porque ni la propia familia, en el 80 por ciento de los casos, ni siquiera cree a la víctima, y eso es durísimo”, explica.
Desde AMIS intentan acompañar a la víctima, desde el punto de vista humano. “Encontrar un grupo de personas que te dicen que han vivido lo mismo, no sentirte estigmatizada, o no pensar que tú eres la equivocada, es fundamental”, comenta Nieves Velasco, desde su propia experiencia.
Con el paso de los años la situación va mejorando. “Yo recuerdo hace once años, cuando fui al juzgado y denuncié mi caso, el propio abogado me convenció para que no presentara cargos. Ni siquiera había una ley”, recuerda Nieves Velasco. “Ahora —continúa— se van dando pasos muy lentos, porque se tiene que producir ese cambio de mentalidad. Creo que antes de llegar al juzgado se puede ayudar mucho a la víctima”.
La presidenta de AMIS cree que aún hoy en día la violencia de género se ve como un problema que sucede muy lejos. “Es curioso que cuando conoces un caso al lado tuyo, lo primero que dices es vete tú a saber”, lamenta.
Todas las campañas contra la violencia doméstica inciden en el hecho de que la víctima debe denunciar su situación. A este respecto Nieves Velasco se plantea si los ciudadanos son conscientes de cómo se siente una mujer maltratada cuando ha presentado la denuncia. “En más del 90 por ciento de los casos, la experiencia de la mujer es mala, incluso brutal, porque te juzgan, incluso el propio profesional, los servicios sociales, en el juzgado; se ha avanzado, pero esa es todavía la realidad. Está la igualdad por ley, pero luego se tiene que traducir en igualdad real”, afirma.
El perfil de la maltratada es el de una mujer entre los 35 y los 50 años, que lleva muchos años sufriendo las agresiones. “Una persona de 50 años que denuncia, a lo mejor lleva más de 20 siendo víctima. Se denuncia tarde y el período de convivencia con el maltratador suele ser largo”, señala Nieves Velasco.
AMIS, desde la experiencia personal, pretende ser apoyo para todas aquellas mujeres y hombres que puedan estar viviendo situaciones de maltrato o extremas. Desde la unión pretende ayudar a superar las situaciones de soledad, aislamiento, impotencia, abandono, etc.