Imagen del centro penitenciario de Segovia. / Kamarero
Así, las obras ‘La égloga de Plácida y Victoriano’, de Juan del Encina; ‘El Caballero de Olmedo’, de Lope de Vega; ‘El joven burlador’, basada en ‘El burlador de Sevilla’, de Tirso de Molina; ‘El maravilloso retablo de las maravillas europeas’, inspirada en el entremés de Cervantes ‘El retablo de las maravillas’; ‘Las almenas de Toro’, de Lope de Vega; y ‘La vida es sueño’, auto de Calderón de la Barca, podrán verse entre el 14 y el 16 de julio en centros penitenciarios de diversos puntos de España.
Zaragoza, Logroño, Madrid, Pontevedra, Lugo, Sevilla, Ciudad Real o Valencia son algunos de los destinos indicados. En la comunidad de Castilla y León, el centro penitenciario de Segovia albergará la obra ‘El joven burlador’, interpretado por la compañía chilena ‘La Calderona’; también el de Valladolid acogerá otra obra clásica: ‘La égloga de Plácida y Victoriano’, llevada a cabo por la compañía colombiana ‘Laboratorio escénico Univalle’.
El proyecto de Las huellas de La Barraca 2011, organizado por Asociación Cultural Española, está dedicado este año a ‘La Barraca en la Universidad’ para rememorar el estreno en 1932 de ‘La vida es sueño’, de Calderón de la Barca, en el Claustro de San Bernardo de Madrid, representada por Federico García Lorca y sus actores.
Los seis grupos no profesionales de teatro que participan este año en el programa actuarán en rutas divididas en seis grupos en más de 150 localidades de trece comunidades autónomas.
El modelo de financiación para poder llevar a cabo este proyecto descansa en tres soportes: Acción Cultural española, las compañías de teatro de las Universidades seleccionadas y las instituciones locales que se van a visitar.
Cinco años con la Barraca
Hace cinco años Acción Cultural española se propuso rendir homenaje a una de las actuaciones más emblemáticas de la II República. Dado que en 2006 se rememoraban los sesenta y cinco años de la proclamación de dicho régimen, lo hicieron con el recuerdo de La Barraca, iniciativa más famosa de las que emprendió el nuevo ministro de Instrucción Pública, Fernando de los Ríos, bajo influencia del también granadino Federico García Lorca.