/ Diego de Miguel.
El segoviano Club de Aeromodelismo Los Halcones ha ejercido este fin de semana como anfitrión de la Copa Cuadrangular de Aeromodelismo, una competición nacional para los amantes de este peculiar afición. El campo de vuelo La Fuentecilla, situado entre los pueblos de Torredondo y Perogordo, fue el escenario donde 25 pilotos participaron en tres categorías diferentes (sport, intermedia e ilimitada) los días 24, 25 y 26 de junio.
Ayer tuvo lugar la prueba libre, la más vistosa, y la que permite a los pilotos lucirse más, pues son ellos quienes deciden qué piruetas realizan. Cuentan además con música y dispositivos que permiten que el avión suelte humo de colores en el aire.
El sábado día 25, se celebró la prueba con más peso en la clasificación total, la de tabla desconocida. En ella, los participantes tienen que aprenderse en pocas horas el esquema de acrobacias que deben realizar. Es muy importante para esta tabla la colaboración de un copiloto que les recuerde las instrucciones y guíe sus pasos. Padres o amigos del piloto desempeñan habitualmente esta función: el ambiente en las competiciones de aeromodelismo es familiar, y todos los participantes habituales se conocen.
Quizá tenga que ver con estoel hecho de que el aermodelismo es una afición un tanto exclusiva: el precio de los equipos puede llegar a alcanzar los 7.000 euros. Es decir, los aplausos cuando un avión realiza un mal aterrizaje no son ua burla. Verdaderamente se trata de una reacción de alivio después de comprobar que, pese a todo, el aparato no ha sufrido daños.
No lo tienen fácil los aficionados cuando se trata de conseguir recambios tras sufrir alguna avería. Es por esto que en el recinto de la competición se ha instalado una pequeña tienda portátil de piezas sueltas, con una producción muy especializada de artículos difíciles de conseguir.
El día 24 se realizó la prueba de acrobacias con tabla conocida, un conjunto de piruetas que los pilotos habían tenido la oportunidad de ensayar antes del comienzo de la copa. No son pocas las horas que los participantes dedican a estos entrenamientos. Se trata en muchos casos de aficionados que llevan años practicando el aeromodelismo, y que cuidan sus aviones como algo casi sagrado. Y es que nadie se atrevería a llamar “juguete” a estos aparatos de más de 2 metros de largo con motores que superan en potencia a los de algunas motos.
La Copa Cuadrangular celebra cuatro pruebas en cuatro clubes de aeromodelismo distintos a lo largo del año. Según las dirección técnica de la competición, además de en Segovia este año ya se ha competido en Lleida, y se competirá en clubes de Asturias y Toledo.