/ foto: Kamarero
La compañía Pentación Espectáculos interpretó ayer en el teatro Juan Bravo “Los ochenta son nuestros”, una obra que hace referencia a una noche de fin de año y a un crimen. La obra pretendía mostrar a la juventud como el momento más dulce, más vibrante y, también, más vulnerable de la vida de una persona. La juventud quedó representada como el momento en que se conoce el amor, la sexualidad, la violencia, la amistad y la consciencia política. Pentación Espectáculos interpretó una historia que hablaba de una ruptura generacional, de los jóvenes y sus conflictos frente al constante cambio social.