La concejala Paloma Maroto, durante una visita a la zona del Tejerín, donde ha intervenido el área de Medio Ambiente. / E.A.
El Ayuntamiento de Segovia, a través del área de Medio Ambiente, ha intervenido para recuperar la conexión entre el Tejerín y el valle de Tejadilla, tras la desaparición del poblado de chabolas existente en el primero de los parajes.
La actuación, de urgencia, ha consistido en la instalación de una puerta abatible y la colocación de grandes piedras que impiden el paso por el antiguo camino, la recuperación del terreno donde se encontraban las chabolas y el acondicionamiento de una senda junto al arroyo.
Como se recordará, el pasado mes de junio se ponía fin al poblado chabolista de El Tejerín, un núcleo surgido en 1977 para solucionar de manera temporal los problemas de vivienda de un grupo importante de familias gitanas. El paso del tiempo, el desempleo, la falta de higiene, la drogodependencia, el absentismo escolar y la falta de expectativas laborales fueron deteriorando la zona llegando a un estado de deterioro y degradación importante. Por esa razón, el Ayuntamiento, haciendo realidad el Plan de Realojo, derribó los cinco módulos que quedaban en pie, las chabolas, los almacenes, perreras, leñeras, corrales y establos.
Los trabajos de recuperación de la conexión de El Tejerín con el valle del Tejadilla, como zona de paseo de todos los segovianos, han supuesto una inversión de 17.000 euros. En detalle, han consistido en el cierre del antiguo camino que conducía a los asentamientos demolidos, interceptando el paso a vehículos con grandes piedras e instalando una puerta abatible de cerrajería para el acceso de servicios municipales.
Además, se ha limpiado la zona donde se encontraban las chabolas y actuado sobre el terreno aplanando y extendiendo una capa de tierra que favorecerá que la zona se cubra con vegetación de manera espontánea.
Por último, se ha recuperado una senda perimetral que existe junto al arroyo, desbrozando y limpiando el camino, sobre el que se ha extendido una capa de zahorra, para cerrarlo después con grandes piedras para impedir el paso de vehículos.