El pintor Antonio López y el académico Carlos Muñoz de Pablos en una de las paradas del paseo. / Cris Muro de Zaro
Una mañana veraniega a la orilla del Clamores resultó ayer el escenario perfecto para que los 29 alumnos del Curso de Pintores Pensionados explotaran todo su arte en la naturaleza.
Los jóvenes comenzaron a pintar paisajes en la explanada de La Hontanilla y continuaron descendiendo en dirección a la Fuencisla hasta su encuentro con el artista Antonio López. El afamado pintor resultó un espectador muy especial que les acompañó en su descenso por el Valle del Clamores y que ofreció a los ilusionados alumnos una clase de arte a los que pocos estudiantes de Bellas Artes pueden optar en sus carreras.
“Nuestra mirada ha cambiado tanto que el Acueducto lo vemos de una manera distinta. Es una aparición con otro contenido. De todas maneras me tienen que inspirar admiración o interés las cosas para poder pintarlas”, explicaba a los interesados alumnos López durante el paseo.
Tanto el director del curso, Luis Mayo, como el académico Carlos Muñoz de Pablos, compartieron la mañana de ayer con los jóvenes artistas llegados de toda España. El reconocido pintor manchego se mostró muy cercano e interesado por los cuadros de los estudiantes. “Para pintar bien tienes que sentirte atraído por ello. Hay cosas que brotan de la experiencia y otras cosas que brotan de lo emocional”, declaró López.
El curso
Desde 1919 que comenzó a celebrarse, esta actividad se ha repetido en más de cincuenta ediciones. A día de hoy es el único que se realiza en España con la representación de estudiantes de todas las Escuelas o Facultades de Bellas Artes del país.
Este año se ha contado con menos presupuesto, por lo que sólo serán quince días de aprendizaje los que disfruten estos jóvenes en Segovia. Lo más importante de este curso es el tiempo que dedican a pintar, teniendo como referencia el paisaje en sus obras, ya sean óleos o acuarelas.