Las farolas podrían suponer un impacto visual sobre el Acueducto. /J.MARTÍN
Nuevas discrepancias entre el Ayuntamiento y la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León impiden sustituir media docena de farolas de la avenida de Padre Claret, pese a que, hace un año, ambas administraciones habían alcanzado un acuerdo en este sentido.
En junio del pasado año, el parking de Padre Claret abrió sus puertas y el tráfico regreso a la avenida, que quedó reurbanizada con un diseño que no fue ajeno a las críticas. Apenas tres meses después de la reapertura de la avenida, el alcalde de la ciudad, Pedro Arahuetes, ya anunció una medida concreta para minimizar el impacto que la nueva avenida producía sobre la percepción del monumento. Arahuetes indicó, el 1 de septiembre de 2009, que se había alcanzado una fórmula “consensuada” con la Junta: eliminar un total de seis farolas de Padre Claret.
Arahuetes hizo este anuncio tan solo unos días después de que el concejal de Obras, José Llorente y el jefe del servicio territorial de Cultura, Juan José Martín, acompañados por varios técnicos, visitaran la avenida. Tras la inspección, se acordó sustituir seis grandes farolas por otras de menor tamaño.
Aunque la Comisión Territorial de Patrimonio aprobó al completo el proyecto, el Ayuntamiento atendió la sugerencia de los técnicos regionales y acordó verbalmente con los responsables de la Junta la reducción de la altura de estas farolas para minimizar el impacto visual sobre el Acueducto.
El Ayuntamiento comunicó a la Junta la propuesta de sustituir estas seis farolas, acompañada de una petición para que ‘legalizara’ las farolas ‘en aspas’ —inclinadas sobre bancos— que alumbran las zonas estanciales situadas en los espacios de tránsito peatonal.
El concejal de Obras, José Llorente, explicó ayer que la Concejalía solicitó a la Junta que legalizara las farolas en ‘aspa’; algo a lo que se negó la administración regional que, por el contrario, entendía que estos elementos lumínicos, de diseño vanguardista, deberían ser suprimidos.
“No han aceptado la propuesta y el tema está parado (...) no estamos obligados a quitar las farolas altas que alumbran la calzada porque el mismo Patrimonio las autorizó en su día, se intentó llegar a un acuerdo, queremos legalizar las pequeñas, las que alumbran los bancos, pero [los responsables y técnicos de la Junta] se niegan”, explicó Llorente.
El grupo municipal del PP apuntó entonces que la medida correctora de reducir la altura de media docena de farolas era insuficiente. “Solo han estudiado el tema de las farolas, nos parece que es muy poco”, afirmó la concejala Susana Moreno. Los populares hace un año ya indicó que numerosos aspectos del nuevo diseño de la avenida no habían sido autorizados por Patrimonio, como las farolas inclinadas sobre bancos o las luces de colores incrustadas en el pavimento que iluminan aquellos.
Moreno pidió entonces que se reconsiderara “de forma profunda” la urbanización de la avenida “en lo que se pueda rectificar” y aseguró que el PP ha pulsado la opinión de la sociedad segoviana y que el 80% de los segovianos rechazaban el diseño que “produce un gran problema de percepción del monumento más importante de Segovia”.
En respuesta a las manifestaciones del PP Arahuetes aseguró que no quería entrar en polémicas y que los populares solo intentaban “poner pegas”.“Ellos querrían que destruyamos este aparcamiento e hiciéramos otro”, apuntó en su día el alcalde.
Llorente, ayer, dijo que si el diseño de la avenida motivó “algunas” voces críticas en los primeros momentos, “hoy esto no es así, he hablado con muchos vecinos y están satisfechos con el diseño de reurbanización de la avenida, con las farolas grandes y con las inclinadas”.