Agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León han localizado cepos con el fin de capturar animales salvajes.
El descubrimiento ha sido localizado en una localidad segoviana cercana a la sierra, según informa a través de una nota de prensa la Asociación Profesional de Agentes Forestales y Medioambientales.
Los agentes detectaron indicios de un animal salvaje cazado por medio de cepos. En la inspección de la zona, se consiguió dar con uno de ellos que estaba en un saco preparado para usarse.
Este tipo de cepos se suelen situar en zonas de senderos y pasos, enterrados en la tierra. Son practicamente imposible su detección y se cierran en cuanto se les pisa, causando graves lesiones.
Tras el primer hallazgo, se continuo la búsqueda de más de estos instrumentos, que pueden resultar peligrosos para los viandantes y sus animales domesticos que pasean por el monte.
Los agentes medioambientales presentaron atestado ante el juzgado de guardia de Segovia, por un presunto delito contra la fauna. Este tipo de trampas está catalogada como arte prohobida para la caza por su carácter cruento y no selectivo, ya que no distingue entre animales y pueden caer en el cepo especies protegidas, cinegéticas, domésticas e incluso puede herir a personas que campean por el monte.
También se presentó denuncia administrativa, ya que la tenencia de cepos está prohibido expresamente por la ley 4/1996 de Caza de Castilla y León y por la ley 42/2007 de Patrimonio Natural y la Biodiversidad.