Un matrimonio de joyeros madrileños ha sido condenado por el Juzgado de lo Penal de Segovia como autores de un delito de simulación de un robo y les absuelve de otro de estafa.
En la vista oral, celebrada el pasado 2 de junio, la fiscal mantuvo que en noviembre de 2007 la acusada denunció ante la Guardia Civil de Otero de Herreros el robo, entre otros objetos, de 4.000 euros y joyas de distinto valor del interior del chalet que la familia tiene como segunda residencia en una urbanización del citado municipio. Sin embargo, los agentes sospecharon que podía tratarse de la simulación de un delito, principalmente porque las ventanas de acceso al inmueble estaban forzadas desde el interior y no presentaban desperfectos en la parte exterior de la vivienda.
En el juicio comparecieron como testigos hasta seis agentes de la Guardia Civil, a los que se sumaron otros dos por videoconferencia, así como una larga lista de peritos y un vecino de la citada urbanización, que también testificó a través de videoconferencia.
Destacaron las declaraciones de los agentes de Policía Judicial (de la Guardia Civil de El Espinar) que realizaron la inspección ocular en la vivienda, así como la del perito de la compañía aseguradora, coincidentes en que las únicas marcas o daños existentes en los accesos del chalet se encontraban en las puertas de unos balcones pero en el interior de la vivienda y no en el exterior como es habitual en un robo.
Los letrados de la defensa pidieron la libre absolución del matrimonio e intentaron echar por tierra los indicios que apreció la Guardia Civil en sus investigaciones y demostrar, por ejemplo, que el matrimonio no tenía un móvil, ya que sus ingresos permitían hacer frente a los créditos que tienen suscritos con bancos.
En el fallo de la sentencia, que es recurrible, la magistrada les condena al pago de una multa.