La Federación Empresarial Segoviana (FES) quiere mostrar su desacuerdo con la anunciada subida del IVA a partir del mes de julio, en dos puntos el tipo general, pasando del 16% al 18%, y en un punto el reducido, del 7% al 8%, por entender que supondrá un retraimiento del consumo y una pérdida de competitividad para las empresas.
A juicio de FES, no es el momento de subir impuestos, y mucho menos los que gravan el consumo, ya que éste es la pieza clave para iniciar una recuperación económica que no termina de llegar.
Según han señalado en un comunicado de prensa, las familias deberán afrontar un incremento del precio en los servicios básicos, de los que no se puede prescindir, lo que afectará a la adquisición de productos y servicios que no sean estrictamente de primera necesidad. En este sentido, FES prevé una sensible caída de la demanda, y por tanto un nuevo parón en la actividad empresarial. Con todo, se generará un clima de desconfianza que no ayudará en nada a la reactivación ni a la creación de empleo.
Asimismo, la Federación Empresarial Segoviana (FES) teme un repunte de las actividades insertas en la denominada economía sumergida, ya que la elevación de los precios repercutidos a los clientes hará que éstos busquen opciones que, aunque ilegales y muy perjudiciales para las empresas responsables fiscal y laboralmente, resulten menos gravosas.
Por otro lado, la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (Ceaccu) estima que el impacto medio para las economías domésticas de la subida del IVA. Así, cada familia destinará como mínimo 30 euros más, sin tener en cuenta probables subidas de precios o tarifas, para llegar a fin de mes comprando lo mismo, señalan en un comunicado.