El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, no podrá postularse a una segunda elección . / EFE
Casi tres millones de colombianos están llamados hoy a las urnas para elegir, entre más de 2.500 candidatos, a los 268 miembros del Congreso Nacional, lo que dará inicio a un maratón electoral que concluirá con las Presidenciales, cuya primera vuelta se disputará en mayo y la segunda en junio.
Los ciudadanos también deciden de forma directa, por primera vez, a sus cinco representantes en el Parlamento Andino o Parlandino y, además, podrán participar voluntariamente en la designación de los candidatos de los partidos Verde y Conservador.
Esta cita en las urnas está marcada por la urgencia de renovar un Legislativo muy desacreditado y pondrá a prueba la política colombiana tras ocho años con mayoría del Partido de la U, del dirigente Álvaro Uribe, quien no podrá postular a una segunda reelección.
De los 2.539 aspirantes inscritos para las Parlamentarias, 842 optan al Senado, integrado por 102 representantes, y 1.634 aspiran a los 166 cupos de la Cámara Baja; mientras que 63 buscan uno de los cinco asientos disponibles para Colombia en el Parlamento Andino.
Para las Legislativas se han inscrito 16 partidos y más de 60 movimientos ciudadanos, entre ellos los históricos grupos Liberal y Conservador, el uribista Partido Social de la Unidad Nacional (Partido de la U) y el izquierdista Polo Democrático Alternativo (PDA).
Entre los que tienen opciones de representación en el Congreso también están Cambio Radical, del ex liberal Germán Vargas Lleras; el Partido Verde y el Movimiento Compromiso Ciudadano por Colombia, liderado por el ex alcalde de Medellín Sergio Fajardo.
La autoridad electoral ha organizado 76.940 mesas, en 10.376 puestos de votación repartidos en más de 1.000 municipios, y otras 1.149 en los 60 países en los que residen 410.657 ciudadanos habilitados para votar en el exterior. De esta forma, se busca que los colombianos no encuentren impedimentos para su ejercicio democrático, otra cosa será la afluencia a las urnas tal y como pronostica el analista Fernando Giraldo, quien cree que la ciudadanía caerá en «la apatía, la baja participación y la incertidumbre» a la hora de renovar a un Congreso salpicado por numerosos escándalos relacionados con vínculos con paramilitares, compra de votos y transfuguismo.
Los resultados de los comicios parlamentarios aportarán luz a lo que pueda suceder en la primera vuelta presidencial del 30 de mayo, pues además de conformarse el Legislativo, se completará el cuadro de aspirantes a suceder a Uribe con la elección en las urnas de los candidatos de los partidos Verde y Conservador.
Dinero ilegal
Colombia renueva hoy un Congreso desacreditado, ya que, de sus 268 representantes, un tercio ha sido investigado, encarcelado o condenado por vínculos con paramilitares, en unos comicios en los que las FARC han llamado reiteradamente a la abstención y seis antiguos rehenes aspiran a un escaño.
Otros factores de distorsión del proceso son la narcopolítica, pues al menos 80 candidatos pudieron ser financiados con dinero de origen ilícito, y la parapolítica, por la que un buen número de congresistas elegidos en 2006 fueron vinculados a los paramilitares de las AUC, según explicó la coordinadora del Observatorio de Democracia de la Misión de Observación Electoral (MOE), Claudia López.
Las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) se disolvieron ese mismo año con el desarme de más de 31.000 activistas, en un proceso de paz liderado por el Gobierno de Uribe, aunque después surgieron otras bandas paramilitares como las Águilas Negras que, en muchos casos, fueron vinculadas al narcotráfico.
Y es que al menos 90 senadores y representantes a la Cámara, mayoritariamente de la coalición gubernamental, fueron o están siendo investigados, procesados y sentenciados al estar unidos a las AUC, en causas seguidas por la Corte Suprema.