Abdulmutallad, de 23 años, es hijo de un prominente banquero nigeriano. / reuters
El nigeriano Umar Farouk Abdulmutallab, acusado de intentar destruir un avión comercial con destino a Detroit el pasado viernes, es un joven solitario y sin amigos, según la correspondencia electrónica atribuida a él por el diario The Washington Post.
El periódico informó ayer de que revisó unos 300 mensajes puestos en internet bajo el nombre de farouk1986 (una combinación del segundo nombre y la fecha de nacimiento) y que corresponden al hombre de 23 años de edad que, según las autoridades, intentó detonar un explosivo en un avión procedente de Amsterdam. «No tengo con quien hablar», señala un mensaje puesto en internet en enero de 2005 cuando Abdulmutallab estudiaba en una escuela británica en Togo. «No tengo a quien pedirle consejos, nadie que me apoye y me siento deprimido y solitario. No sé qué hacer, y pienso que esta soledad me lleva a otros problemas».
Abdulmutallab es hijo de un prominente banquero nigeriano, Alhaji Umaru Mutallab, quien hace unos meses presentó su dimisión como presidente del directorio de First Bank de Nigeria y forma parte de las juntas directivas de varias firmas en ese país africano. «Los mensajes en la web a menudo tratan del amor y el matrimonio, los planes de estudiar en universidades y los conflictos internos como musulmán devoto entre el liberalismo y el extremismo», señaló el diario.
Los escritos del joven describen su experiencia en una escuela privada en Togo, donde muchos de sus compañeros de clase eran británicos y de África occidental, y hacen referencias a visitas a Londres, Estados Unidos, Egipto, Yemen y otros países.
Farouk1986 ponderó la presentación de solicitudes en universidades norteamericanas y británicas y el conjunto de los mensajes «demuestran una percepción aguda de las costumbres occidentales y una mentalidad cosmopolita adecuada a la crianza privilegiada de Abdulmutallab como hijo de un acaudalado banquero nigeriano», publica el diario.
En Facebook, la página de Abdulmutallab muestra una foto del joven sonriente, con dos amigos, y se indica que tenía 287 amigos cibernautas. Según un mensaje enviado por Farouk1986 desde Togo, el joven se sentía aislado porque había pocos musulmanes allí.
«Soy activo, socializo con todos los que me rodean, no hay conflictos, me río y hago bromas, pero no en exceso», escribió. «Me describiría como muy ambicioso y resuelto especialmente en la deen (el apego a las normas religiosas en la vida cotidiana)».
The Washington Post citó a personas que dicen haber conocido a Abdulmutallab en Londres o en Kaduna, la ciudad del norte de Nigeria donde vive su familia, y que expresaron su sorpresa por que el joven se haya involucrado en un plan terrorista.
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