El Gobierno de EEUU anunció ayer que apelará la decisión de un juez federal de paralizar cautelarmente la financiación pública de las investigaciones con células madre, un dictamen que supuso un revés a una de las apuestas más polémicas del presidente Barack Obama en materia científica.
El portavoz del Departamento de Justicia, Matthew Miller, confirmó que la agencia presentará una apelación «esta semana».
El representante de la Casa Blanca, Bill Burton, dijo que Obama cree que la política que ha adoptado en esta materia «es correcta» y que está revisando «las posibilidades para asegurarse de que la investigación necesaria para salvar vidas continúa adelante».
«El presidente dijo claramente cuando anunció su política sobre células madre embrionarias que se trata de estudios que pueden salvar vidas y tener un impacto en millones de estadounidenses y en gente de todo el mundo», señaló Burton en su conferencia de prensa diaria.
Obama definió su posición en esta materia en 2009, cuando anunció que los Institutos Nacionales de Salud (NIH) recibirían financiación pública para avanzar en varias líneas de investigación con células madre.
La medida, que revertió la política del anterior ejecutivo en el controvertido campo de la investigación, suscitó críticas de científicos y grupos conservadores y religiosos, que presentaron una demanda contra el NIH, por respaldar procedimientos que suponen la destrucción de embriones humanos.
El lunes, el juez del Distrito de Columbia, Royce Laymberth, dio la razón a esos demandantes, al considerar que la política de Obama viola una ley que prohíbe explícitamente el uso de fondos federales para destruir embriones humanos.
La resolución de Laymberth supone la congelación cautelar de los fondos que reciben esas líneas de investigación, que algunos científicos consideran clave para lograr avances en enfermedades como el Alzheimer.