El Adelantado de Segovia
Segovia, miercoles 08-02-2012 h.

Estás en El Adelantado de Segovia :: Portada > Internacional
usuario:  
contraseña:
registrar recordar contraseña

FRANCIA
La venganza del sirviente de L’Oréal
La ‘traición’ de un empleado de Bettencourt escandaliza a Francia y salpica a Sarkozy.
Agencias - París | 30/07/2010
Segovia necesita un Palacio de Congresos
1025 días
sin desdoblar y sin cerrar la variante de la capital
Blogs
  BLOGS
Copa & Cuchara
foto por Álvaro  Moreno Martín
08/02/2012
Emociónense
RATórica musical y otros amigos
foto por Javier  Vidal
07/02/2012
Mi amigo Diego
Postales Transandinas
foto por Rubén  Fernández Juárez
06/02/2012
ABISMO ALBICELESTE
El viaje hacia los sueños
foto por Paula  García Herrero
05/02/2012
Vuelta a casa
      Ver más Blogs
  Encuesta
¿Le parece razonable la huelga convocada por el sindicato de médicos por el aumento de la jornada en dos horas y media?
Sí.  No.  N.s./n.c.  
Vota  
Resultado
0 puntos 0 puntos 0 puntos 0 puntos 0 puntos
   0 votos
  imprimir
  enviar a un amigo
  Enviar
33-2(58).jpg
  El ministro de Trabajo francés, Eric Woerth, que ayer fue interrogado por la Policía en relación al ‘caso L’Oréal’. / EFE

Liliane Bettencourt es la mujer más rica de Francia. La heredera del imperio L’Oréal, de 87 años, dispone de una fortuna de 16.000 millones de euros, un botín muy jugoso en un mundo dominado por la codicia. Eso debió pensar su hija, Françoise, cuando acusó a un amigo de su madre, el fotógrafo François-Marie Banier, de aprovecharse de ella para obtener regalos por valor de 1.000 millones de euros. Françoise declaró que su progenitora no estaba en condiciones mentales de gestionar sus recursos, por lo que solicitó la mediación de un juez. El caso no había hecho sino empezar.
Probablemente influenciado por alguna película de espionaje, el mayordomo de la multimillonaria, Pascal Bonnefoy, llegó a la conclusión de que no le sería difícil hacerse con un trozo del pastel. ¿Su plan? Ocultar una grabadora y registrar todas las conversaciones de la anciana desde 2009 hasta mayo del presente año.
Puede que Bonnefoy intentara chantajear a Liliane y fracasase, o puede que, simplemente, quisiera dinero fácil, o hacerla daño. El caso es que las cintas acabaron publicándose en la web de un periódico digital, Mediapart, el pasado 16 de junio y en ellas no solamente se hablaba de líos familiares, sino que salió a la luz un suculento escándalo de fraude fiscal, con un ministro de Sarkozy implicado.
Ante tal delación, la reacción de la heredera del imperio cosmético fue presentar una demanda contra su ex empleado, lo que dio lugar a una (aparentemente inofensiva) investigación judicial por una «falta contra la vida privada».
A partir de ese momento, la trama dio un vuelco completo con la entrada en escena de la que fuera contable de Bettencourt entre 1995 y 2008, Claire Thibout, deseosa de vengar a su esposo también imputado en el follón por ayudar al mayordomo a digitalizar las grabaciones.
En sus declaraciones, la economista aseguró que la heredera, a través de su gestor, entregó en 2007 unos 150.000 euros al actual ministro de Trabajo, Eric Woerth, que por entonces era tesorero de la campaña electoral de Sarkozy y que ayer declaró ante la Justicia.
En suma, lo que había empezado como una disputa familiar por el control de la fortuna de Bettencourt, ha acabado por salpicar al presidente de la República, Nicolas Sarkozy y a buena parte de su Gobierno, pues se sospecha que esos 150.000 euros fueron destinados a financiar las elecciones que le auparon al poder.
Misteriosamente -o quizá no tanto a poco que se conozcan las historias de mafiosos- Thibout se retractó en una posterior aparición pública, retirando todas las acusaciones que implicaban al presidente galo.
Si hubiese que dictaminar quién ha sido el peor parado tras la sucesión de declaraciones, revelaciones e imputaciones bautizadas por la prensa como caso L’Oréal, ése sería sin duda Woerth.
Este veterano político, compañero de partido de Sarkozy, se encuentra en el punto de mira de los jueces, la sociedad y la oposición, que le acusan de financiación ilegal de su partido, la Unión por un Movimiento Popular (UMP).
Tras dimitir como tesorero de la UMP, en un intento por aplacar las feroces críticas, Woerth se encontró con otro problema. La prensa destapó que su mujer, Florence, estuvo empleada en la gestión del patrimonio de Bettencourt.
No hizo falta esperar para que le llovieran acusaciones de tráfico de influencias y trato de favor. Todo ello desembocó ayer en un interrogatorio de más de 8 horas. El ministro declaró, eso sí, en calidad de testigo, sin que trascendieran sus revelaciones.
Por si la trama no fuera suficientemente complicada, hace unos días se filtraron unas declaraciones en las que la esposa de Woerth declaraba quien le ofreció trabajar para la potentada fue Patrice de Maistre, quien también estaba contratado por la millonaria y está considerado como el ideólogo del supuesto fraude fiscal.
Según Florence, Maistre le propuso para el puesto tan solo unas semanas después de que su marido llegara al cargo de ministro de Presupuesto. Casualmente, dos meses después, Woerth agradeció el gesto concediendo a Maistre el prestigioso título de la Legión de Honor.

     Contacto   |   Aviso Legal   |   RSS RSS
 |  © El Adelantado de Segovia 2012  |  Diseño: Globales Internet |  Asesoramiento 2.0: Iberzal.com |