Una gran primera mitad le bastó al Unami para llevarse un cómodo triunfo (2-8) frente al Road House, el rival más débil de toda la División de Plata. La ansiedad por marcar el primer gol le pesó a las segovianas, pero tras el 0-1 de María; y el 0-2 de Cris, de jugada personal, el Unami comenzó a trenzar jugadas, a aprovechar los espacios, a mover el balón de una banda a otra, a buscar paredes, a enviar balones al segundo palo, y varias acciones más que pronto desencadenaron la obtención de un tanto detrás de otro, hasta llegar al 0-7, resultado con el que se alcanzó el descanso.
El período de recuperación frenó el ritmo que había impuesto el Unami, que alargó hasta el 33 sus seis primeros minutos del partido, complicándose el encuentro hasta el punto de encajar dos goles del Road House. A partir del gol logrado por Coral, el Unami recuperó el buen juego y tuvo varias ocasiones claras para ampliar el marcador, pero sólo Vane, en un disparo lejano a falta de pocos segundos para la bocina final, consiguió rematar el resultado.