El ciclista Jesús Gilmartín ‘Cuco’, durante una carrera. /EL ADELANTADO
La Vuelta a los Pinares segovianos, que cumple veintinueve años el próximo día 3 de mayo, quiere homenajear a un ciclista que, casi con seguridad, será uno de sus más fieles participantes a los largo de su historia. Se trata de Jesús Gilmartín, ’Cuco’ para el mundo del ciclismo. Un deportista que lleva ya más de veinte años dando pedales por las carreteras de toda España, y que ha estado presente en quince rondas a los pinares segovianos.
Hay corredores que representan un estilo, otros una época, una generación, incluso podría decirse que una manera de entender el ciclismo. Gilmartín ha representado y representa, ha sido santo y seña de varias generaciones, pero sobre todo con su forma de ser –silenciosa y sacrificada como es este deporte– ha sido y es un ejemplo de afición y entrega.
El Club Ciclista 53x13, organizador de la XXIX Vuelta a los Pinares Segovianos, quiere premiar la fidelidad de este incombustible ciclista segoviano para con esta carrera, y quiere que ese día ‘Cuco’ salga un poco de su habitual anonimato y se sienta protagonista. Que reciba el reconocimiento de todos, y en él se vean reflejados todos aquellos que no ocupan habitualmente las primeras páginas de la prensa, los que no triunfan.
A él, a Gilmartín, y a lo que él representa les repetimos y les dedicamos el prólogo de un libro de ciclismo que decía algo así como: “…a los que vivieron, a los que viven la pasión y la afición por el ciclismo. Pero, sobre todo y más que nada, a los que no han triunfado, a los que no triunfan habitualmente, a los humildes, a aquellos que casi no saben lo que son los trofeos, ni los ramos de flores, a aquellos que conocen más lo que tiene de sacrificado este deporte. A los que lucharon y se entregaron con ilusión, sin recibir una pequeña recompensa por sus esfuerzos, a los que se han quedado a mitad de camino. A todos ellos…”.