La deportista catalana fue obsequiada con un ramo de flores, con el que posó para los fotógrafos tras la multitudinaria rueda de prensa. / Reuters.
La laureada nadadora de sincronizada Gemma Mengual anunció ayer su retirada como deportista profesional, a sus 34 años, debido a motivos personales y a la pérdida del apetito de competición, pese a que aseguró que se le hará «extraño» no estar en los Juegos Olímpicos de Londres, donde iba a competir por equipos.
La catalana, poseedora de 39 medallas en las grandes citas, Europeos, Mundiales y Juegos Olímpicos, y tras 20 años en la selección, ha decidido poner el punto final a su extensa carrera. «Me pondré nerviosa al verla. Se me hará extraño estar fuera».
No obstante, al ser una decisión personal y bien tomada, no se mostró decepcionada por no poder estar junto al resto de ‘sirenas’ en la cita británica. «No me sabe mal perdérmelos, si no no hubiera decidido no ir».
De cara a su futuro, no descartó ser entrenadora o formar parte del equipo técnico. «Todavía no hemos hablado de esto, pero tampoco lo descarto. A la larga seguro que sí. Me retiro de un deporte que me ha hecho feliz y con el que he hecho feliz a otra gente, y lo hago sin lesionarme. La sincronizada me ha dado más de lo que nunca hubiera podido esperar».
«No todo han sido buenos momentos, pero he compartido muchas cosas con mis compañeras. La felicidad no son las medallas, sino el camino para conseguirlas. Me quedaría con muchos momentos, si tuviera que escoger uno serían los Juegos Olímpicos de Pekín, que para mí fueron una culminación», se sinceró.
En una multitudinaria rueda de prensa, Mengual, que estuvo acompañada por la seleccionadora Anna Tarrés y sus excompañeras, así como por su marido e hijo, uno de los motivos de su adiós, reveló que vio claro su futuro al no disfrutar de la competición. «Algo me decía que no tenía ilusión, al despedirme de mi hijo vi claro que no quería continuar».
Por último, al ser cuestionada por qué le falta en su extenso palmarés, lamentó no haberse colgado un oro olímpico. «Es la única espinita que me queda, algo que sí logró en un Mundial. Me han quedado algunas cosas por conseguir, pero la vida es así», concluyó.