Hablemos de patrocinio deportivo. En algunos momentos, el cuerpo me pide hablar (escribir) de otras cosas, pero ni es políticamente correcto, ni usted se puede hacer una idea de lo desmotivado que me tiene el tema...
Malos tiempos para la financiación de los clubes deportivos; de cualquier disciplina, de cualquier ámbito. Entre los de Segovia, hay algunos aspectos de financiación similares a los de cualquier otro lugar y algunos específicos de nuestro entorno.
Entre los primeros, y en las disciplinas más profesionalizadas –es un decir–, es evidente que la industria del deporte es muy peculiar, diferente al resto de sectores. Los altos sueldos de sus trabajadores-productores (deportistas), los ingresos inestables, variables según los resultados (imprevisibles más que en ningún otro sector) y, en muchas ocasiones, insuficientes para cubrir costes, convierten al proyecto en insostenible a medio plazo, tal y como se está viendo en innumerables casos en nuestro país. Es cierto que muchos clubes de Segovia –los, llamémoslos, no profesionales– no pagan a sus jugadores, pero aún así, se las ven y se las desean para conseguir completar su presupuesto.
Por otra parte, un aspecto característico del patrocinio deportivo en Segovia hasta la fecha, ha sido la ‘financiación maná’ –por aquello de que venía caída del cielo– de mamá Caja. Pero esto parece que se acaba con la irrupción de Bankia. Previsible –esto sí–, por otro lado.
Claro; aquí detectamos una amenaza a simple vista: desaparece el dinero que tan fácilmente aportaba nuestra entrañable y desde ya mismo añorada caja de ahorros (¡Dios mío, qué términos utilizo para definir a una entidad financiera!), y no sabemos quién o qué entidad puede sustituirla. Pero lo peor de todo es que este modelo pernicioso de ‘financiación maná’ ha generado una debilidad invisible: un modelo de directivo acomodado que veía cómo, mal que tal, tenía garantizada una parte importante del presupuesto, sin necesidad de realizar un gran esfuerzo de venta de su producto. Mi pregunta es: ¿qué capacidad tiene este modelo creado de directivo para afrontar esta nueva (pero también previsible) amenaza del entorno?
¡A ver qué hacemos!