Laura Llorente, rematando en la imagen de archivo. / Juan Martín.
En el vestuario del Unami desearían que la mayor preocupación hoy fuese el partido que esta tarde, a las 18:00 horas en el María Martín, enfrenta a las chicas de Carmen Escribano con el zamorano Samura. O, por qué no, el pregón que mañana tendrán que leer sobre las 12:30 en el barrio de San José, con motivo de la fiesta de Santa Águeda. Sin embargo, si algo hay en mente de las azules desde el miércoles, es la lesión de Laura Llorente.
La máxima goleadora del conjunto segoviano sufrió un percance en la rodilla que apunta al menisco externo, y que podría tenerla apartada de la cancha durante gran parte de la segunda vuelta del campeonato. El miércoles se le realizarán pruebas y se pondrá en manos del doctor Ibáñez con la esperanza de no tener que ver demasiados encuentros desde la grada.
Es por ello -o por ella- que al deber natural de ganar a un equipo teóricamente inferior, al que ya se derrotó en la primera jornada sin realizar un gran partido, se une el deber moral de dedicar una victoria tanto a Laura como a May, quien si no tenía suficiente con su lesión de pubis, el jueves sufrió un accidente de moto; afortunadamente, sin graves consecuencias.
A ellas se une la baja de Estela -por motivos personales- para recibir a un Samura que no llega mucho mejor de efectivos al partido de hoy. Patry, su mejor jugadora y la única que dio grandes quebraderos de cabeza a la defensa segoviana en Zamora, está lesionada y no jugará. Tampoco lo hará la portera María, y su suplente, Tania, será duda hasta última hora.
Por ésta y otras razones, entre las locales no se descarta que el rival salga a buscar el partido jugando de cinco desde el principio.